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Es conveniente escoger una determinada zona dentro de las miles de islas que posee Grecia

Un crucero por las islas griegas

Las islas jónicas son las elegidas esta vez
Antonio Martínez
07:00h Lunes, 28 de julio de 2008
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Un crucero por las islas griegas. Así respondí, tajantemente y en seco cuando me preguntaron que tipo de viaje en barco me gustaría realizar. Y es que Grecia es una perfecta simbiosis de historia, cultura, tradición, pasión y estilo. Siendo el país con más islas en todo el mundo, podríamos pasar todo el año en un crucero recorriendo cada una de las miles que tiene, haciendo escala aquí y allá, teniendo un nombre en un lado y otro en otro mientras nos entregamos a la diversión. Pero sería imposible desentenderse de todo sin sufrir las consecuencias por lo que una mejor idea es concentrarse en una región de la mencionada Grecia. Por ejemplo podemos tomar las llamadas islas jónicas que, como su nombre lo indica, se encuentran diseminadas en el Mar Jónico en la parte noroccidental de Grecia. Esta región o grupo de islas es también conocida como las siete islas aunque ciertamente se hace referencia a las mayores ya que existen muchas otras menores e islotes que forman parte de este atestado grupo. Entre las principales se encuentran Corfú, Paxoí, Leucas, Ítaca, Cefalonia, Zante y Citerea.

Imagen tomada de Wikipedia

Este grupo de islas presentan relieves accidentados con bahías y cabos de gran belleza en complicidad con la mano del hombre. El clima hace su parte y presenta humedad y calidez al mismo tiempo debido a una posición privilegiada en el mapa que le permite nutrirse de diversas corrientes marinas a la par de los vientos que llegan desde el África. Casi todos los cruceros pasan por Corfú. Las playas son bellas aquí, con el fondo de macizos y lomas verdes además de las casas que se apiñan cerca de la bahía.



Podemos navegar por el Viejo Fuerte Veneciano para admirar una de estas conformaciones naturales. Si queremos seguir navegando podemos hacerlo por la isla de Pontikonisi o por el Canal del Amor en Sidari. Pero si queremos estar en tierra firme luego del desembarco, encontramos una contundente oferta de bares y restaurantes, con mención especial para las tabernas, adornadas con un sin número de botellas de distintos licores en un ambiente añejamente provocador. Pero reservemos tiempo para algunos tributos como a la estatua de Aquiles y sus hermosos jardines y terrazas.

Imagen tomada de Wikipedia

Otro destino imperdible mientras paseamos por las islas griegas es Ítaca, isla de carácter histórico y que goza de una de las bahías más grandes del mundo asentada en su capital Vathy. Esta isla, mencionada en la Odisea, se encuentra frente a la isla mayor de Cefalonia, la cual también se constituye en destino obligado para el turismo. El lugar está plagado de historia e influencia romana y bizantina que se reparten las construcciones de esta isla. El centro de la ciudad es de carácter histórico y cultural y si algún día queremos descansar de la playa, este es el momento ideal para hacerlo. Al despedirse en el puerto Fiscardo, debemos probar cualquier plato hecho a base de mariscos, los cuales encuentran un punto muy alto en la sazón griega. Ya más tranquilos podemos embarcarnos rumbo al sur, hacia Zante, otra de las islas jónicas que se caracteriza por tener una densa vegetación. Es el clima que favorece a este florecimiento y podemos encontrar excelentes cosechas de vino producto de los viñedos de la región.

Imagen tomada de Wikipedia

La fauna no se queda atrás en esta isla y además de hermosas aves que planean por encima de nosotros, podemos ubicar las tortugas de Zante llamadas Caretta Caretta. A ellas las podemos observar cerca de la Bahía de Laganas, mientras degustamos unas exquisitas pasas de Zante, muy dulces y adictivas. Otro lugar que podemos visitar en Zante es la Bahía de Navagio, de hermosa conformación rocosa en un mar que varía del azul al turquesa de repente. Una playa muy recomendable es Porto Zoro, donde se encuentra mucha tranquilidad y se pueden practicar algunos deportes acuáticos. Siguiendo con nuestra ruta podemos ir hacia la isla de Citerea, donde la diversión se respira. Sería ideal pasar la noche aquí ya que las discotecas son muy animadas y presentan espectáculos de fuego en las barras o escenarios según su tamaño. Parece ser que la tradición viene de siglos pasados cuando se asoció esta isla al libertinaje recreada actualmente a punta de música electrónica, vino y miel. Citerea posee una isla satélite, de pequeñas dimensiones, llamada Anticitera. Apenas 20 kilómetros de extensión pero que merecen la pena verse. Podemos nadar en su pequeña bahía o simplemente contemplar el paisaje antes de retornar a Corfú.

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