Francia es un país entrañable y como tal, posee más de un destino turístico que es digno de ser visitado. Por ejemplo algunos pueden sentirse inclinados hacia París y sus bien conocidos encantos, otros pueden sentirse atraídos hacia Marsella y las historias de su puerto, pero otros optan por pegarse a la cultura y el romance y viajar a Toulouse. En efecto, esta ciudad francesa se asocia con la cultura y el romance.
Un golpe de vista de la ciudad nos permite ver que predomina el color rosado en las fachadas de los edificios lo que le ha valido el apelativo de la Ville Rose o la Ciudad Rosa. Lo sorprendente es que los tonos de rosa parecen cambiar en el transcurso del día. Pero el romance no sólo se debe a estas estampas, es más bien una fama que procede de tiempos medievales cuando los poetas de aquella época se inspiraron y promovieron el cortejo amoroso alimentándose de estas escenas.

Toulouse tomada de Flickr por Quim Bahi
Este hecho puede contrastar con la actualidad, en que Toulouse se ha transformado en el centro pionero de la tecnología y del desarrollo aeroespacial en Francia. Sin embargo, esto no ha hecho que el alma francesa antigua se pierda en estas coordenadas. Todavía seremos capaces de encontrar sus restaurantes regionales, sus cafés y sus mercados, que se van mezclando con puestos de libros de segunda mano y las entrañables tiendas de antigüedades.
Pero lo que más nos llama la atención en Toulouse es su urbanismo hecho en ladrillos y azulejos que ve pasar todos los días miles de estudiantes. Toulouse se encuentra localizada al suroeste de Francia, a tan sólo 100 kilómetros de los Pirineos españoles. La ciudad es atravesada por el río Garona y es la cuarta ciudad más importante de Francia y la primera en crecimiento demográfico.
Toulouse nos recibe con un clima mediterráneo y oceánico que se mezcla en un ambiente templado con estaciones bastante benignas. La historia nos dice que esta región fue conquistada por los romanos entre los años 120 y 100 antes de la era cristiana, quienes le dieron el nombre de Tolosa. Tras la caída del imperio romano de occidente, la ciudad pasó a ser capital del reino de los visigodos en el siglo V y más tarde capital del reino de los francos.
El cristianismo tuvo una nueva concepción y orientación, distinta de la romana, en esta ciudad. Esto hizo que se persiguiera a los revolucionarios y que el Condado de Tolosa fuera anexado al reino francés en 1271. En la época medieval, la ciudad fue amurallada y durante los siglos XVIII y XIX se formaron los suburbios. A partir de entonces la ciudad ha crecido hacia fuera y estos poblados han venido siendo absorbidos por Toulouse.
Para llegar a Toulouse podemos hacerlo por el aeropuerto de Toulouse-Blagnac que recibe vuelos de toda Europa. La ciudad entonces nos quedará a sólo 20 minutos en autobús. Lo primero es buscar hotel. Podemos optar por el Crowne Plaza Hotel, uno de los más lujosos. Una opción intermedia sería el Hotel Des Beaux-Artes, construido hace 250 años con fachada en tono rosado. La opción económica sería el Hotel Albert 1er, ubicado cerca de la Plaza del Capitolio y de la mayoría de las atracciones turísticas.

Canal de Midi tomada de Flickr por other trevor
Podemos comenzar nuestro paseo por Toulouse yendo a Aerospatiale: Clement Ader. En este lugar podemos ver la fabricación de aviones no sin antes haber hecho la reservación del tour correspondiente y de llegar plenamente identificado. Luego hay que ir a la Basilique St-Sernin, la iglesia románica más grande de Europa y donde podemos ver la tumba de St-Sernin, el obispo mártir que ayudó a extender el cristianismo por Toulouse.
Luego podemos ir a Eglise des Jacobins, cuyo techo surrealista fue pintado por Salvador Dalí. Otro lugar imperdible es el Canal de Midi, un paseo ideal para caminar sosegadamente o alquilar una bicicleta y recorrerlo en la tarde. La ciclovía consta de 40 kilómetros y va hasta Port Lauragais. Otra opción en el Canal de Midi es rentar una embarcación que realiza viajes a lo largo del canal y del río Garona.
Luego hay que visitar el Cometiere de Terre-Cabade, el panteón más grande de la ciudad de Toulouse. Esta ubicado por encima de Toulouse lo que nos da magníficas vistas de la ciudad. Allí también podemos apreciar un monumento a la Primera Guerra Mundial. Luego hay que aprovechar la noche para darse una vuelta por Cite de L’espace. En este centro podemos observar las estrellas y conocer el nuevo planetario Astrales, además de recibir los baños antigravitacionales y observar la estación MIR.
Otra visita importante es al Musee Augustins, un monasterio agustino que ha sido acondicionado con obras de arte del Renacimiento y obras francesas del siglo XVII. Después hay que conocer la Catedral de St. Etienne con su poderosa mezcla de materiales y estilos que datan del siglo XI en que se empezó su construcción.

Capitolio tomada de Flickr por O_o-Alba-o_O
Luego podemos ir a la Basílica de la Dorada, famosa por su virgen negra. No podemos salir de Toulouse sin haber conocido el Capitolio, sede del ayuntamiento de Toulouse que presenta una magnífica iluminación nocturna. Podemos terminar nuestro paso por Toulouse yendo de compras. En la Plaza Víctor Hugo encontramos los mercados cubiertos donde hallamos buenos quesos y a excelente precio.
De los mercados abiertos podemos ir al Marche Cristal o al Mercado Domingo, todos con excelentes bocados franceses. Cerca del Capitolio podemos pasear por Carmes, lugar de estilo bohemio con tiendas de antigüedades y curiosidades, además de valiosos libros de segunda mano. Las tiendas formales las hallaremos en Rue de Rome.