La Asociación Via Vicentius Valentiae – Via Romana, está conformada en su mayoría por los ciudadanos amates de su tierra e historia, y son quienes hicieron posible la recuperación del Camino de San Vicente Mártir, el cual abarca 600 kilómetros desde los Pirineos hasta Valencia, y rememora el camino recorrido por el Santo Patrón de la ciudad en el siglo IV, en plena Hispania Romana, en el cual sufrió un martirio por el simple hecho de no querer renunciar a su fe, frente a las órdenes del Cónsul Daciano.
Nacido en Huesca, hacia fines del último tercio del siglo III, aunque algunos historiadores toman su lugar de nacimiento en Zaragoza. Nacido bajo el nombre de Vicente, lo cual significa, para muchos autores como Prudencio o San Agustín “el vencedor“, se forma junto al Obispo de Caesaraugusta (actual Zaragoza) Valero, realizando algunas funciones administrativas y en otras funciones más complejas, como la de predicar la palabra de Dios debido a la grave dificultad que tenía en el habla.

Camino de San Vicente. Foto: epazoyucan
Cuando entre los años 303 y 305 se realizan, por orden de los emperadores romanos Diocleciano y Maxiniano, las persecuciones a los cristianos, el Cónsul de la Provincia de Tarraconensis, Daciano, ordenó la captura tanto del Obispo Valerio como de Vicente. Una vez atrapados, fueron llevados a la ciudad de Valentia para ser juzgados. Esta ciudad era la escogida para atormentar a los cristianos, ya que era donde cohabitaba la inmensa mayoría de ellos, y de este modo creían darles una lección.
Al momento de juzgarlos, ambos se negaron a renunciar a su fe, ordenando Daciano el encarcelamiento de ambos. Pero al ver que Valerio provenía de una familia consular, decidió desterrarlo a Francia, para evitar conflictos internos en el Imperio. Pero Vicente siguió encarcelado, y pagó el alto precio de la tortura por los dos. Siguiendo estrictamente la Lex Romana, Vicente pasó por el potro y el ecúleo (dos poderosas armas de torturas), azotes, desgarros realizados con garfios y finalmente por una parrilla con sus hierros calientes. Pero aún así, Vicente se negaba a renunciar a su fe, por lo que Daciano decidió agudizar sus torturas contra él. Lo encerró en una celda especial, atado de pies y manos, en una celda sembrada con cristales y púas de hierro.
La leyenda cuenta que murió en enero del 304, pero sobre un colchón de rosas en el que se habían transformado las púas y cristales. Así Daciano decide no enterrarlo, para evitar que los cristianos lo venerasen, por ello ordenó tirar su cuerpo a un descampado para que lo devoren los animales, pero el cuerpo fue protegido por los cuervos. Al ver esto, el Cónsul desesperó y ordenó atarlo a una rueda de molino y lanzado en alta mar. Pero para su sorpresa, el cuerpo volvió hacia la playa conocida como Font Santa, lugar donde se levantó una ermita denominada Jónica, donde fue sepultado finalmente.

Columna de la Iglesia de Santa Mónica. Foto: ciberfallas
Cuando en el año 391, el emperador Teodosio se convierte al cristianismo, ordenó trasladar su cuerpo hacia un cementerio, que más tarde se convertiría en Basílica y Mausoleo, ubicado en las afueras de Valencia. Con esto, Vicente fue el gran mártir de la Iglesia de Occidente, y gracias a la famosa “tolerancia musulmana“, no se perdió la tradición de Vicente en sus años de dominación.
Constituída en Valencia en el año 2007, la Asociación Cultural Via Vicentius Valentiae – Via Romana, se forma gracias al resultado de una profunda investigación y desarrollo del camino. Como personas vinculadas históricamente a las montañas y a los diferentes senderos, como por la espiritualidad y tradición, decidieron realizar esta magnífica obra, para intentar rescatar del olvido el Camino de San Vicente Mártir. Los fines que persigue la Asociación son la de revitalizar las zonas no evolucionadas económicamente que se encuentran en el trayecto del Camino, crear una nueva ruta turística apartada de los caminos tradicionales, difundir la figura de San Vicente Mártir, y la reivindicación de la Basílica de San Vicente de la Roqueta como gran centro de peregrinaciones, entre otros fines.
Para quienes gusten de realizar este fabuloso viaje pero no se animen a hacerlos solos, la Asociación dispone de visitas guiadas en el tramo urbano del camino, cuyo trayecto pasaría por estos lugares: la Iglesia de Santa Mónica, donde se encuentra una columna en la cual se dice fueron atados Valerio y Vicente antes de entrar a la ciudad; la Catedral de Valencia, la Cárcel de Almoina o del Chantre, donde se dice tradicionalmente que fue la primera cárcel de San Vicente Mártir, ya que era un lugar muy empleado para impartir la justicia romana. Los trabajos de excavación allí realizados han permitido descubrir una cripta donde se proyecta el montaje de la historia de Vicente y de la Capilla, como así la historia de la fundación de Valencia.

Ruta actual del Camino. Foto: caminodesanvicentemartir
También recorre la Cárcel de la calle del Mar, donde su oratorio se encuentra donde antiguamente era la casa conocida como Casa del Pilar de San Vicente Martyr, donde se guarda una columna asociada a alguno de los tormentos de Vicente. La Cárcel de Santa Tecla, es uno de los lugares más significativos, ya que allí funcionaba el calabozo donde el Santo sufriera su último martirio. Además pasa por la Antigua Ermita de San Vicente de la Roqueta, donde actualmente funciona el templo parroquial del mismo nombre, el cual fuera construído encima del solar de la Antigua Ermita. Finalmente se llega a la Basílica y Monasterio San Vicente Mártir (San Vicente de la Roqueta), sitio donde se ha ubicado tradicionalmente su tumba.
Tanto para realizarlos solos, o bajo una visita guiada, este camino es por demás interesante, siendo aún más antiguo que el Camino de Santiago. Recientemente rehabilitado, aseguramos que va a ser un fuerte punto de atracción para los viajeros, y que las peregrinaciones hacia el camino del primer mártir de Occidente, serán multitudinarias. Enhorabuena por la Asociación, que ha sabido llevar adelante semejante emprendimiento, cumpliendo su principal objetivo, realzar la figura de San Vicente Mártir.
Conozco esta ruta y de verdad que atraviesa lugares maravillosos pero afectados de despoblación y envejecimiento. Tam bién es un buen aliciente que llega a la ciudad de Valencia , que está preciosa. Ojalá consiga consolidarse pues ayudará a muchos pueblos que lo necesitan
Estoy interesado en hacer la ruta en bicicleta para este año,estoy intentando en la planificacion de ella , hay algun conctato para poder resolver alguna duda y felicidades a los promotores del camino de san viciente, por el trabajo realizado,
Me gustaria ponerme en contacto con Alex y Jose Calvo Pastor mi correo es
kikeguada@gmail.com gracias