Para los viajeros que buscan playas de bellas paisajes les será grato darse una vuelta por la Costa Esmeralda. Se trata de una extensión costera de 32 kilómetros de largo ubicada en el norte de Cerdeña que cuenta con hermosas playas de arena blanca y un sistema de pueblos construidos de acuerdo a un plan urbanístico bien delineado. En la zona también hallamos clubes de golf, espacios para la pesca y deportes acuáticos en general, entre ellos el de la regata de vela. ¿Te ayudamos a encontrar un vuelo barato que te acerque a este destino?
El turismo tiene gran facilidad aquí y es una zona bastante exclusiva, a tal punto que existe una pista de aterrizaje exclusiva para jets privados y también un servicio de helicóptero para las personalidades más importantes que se dan cita aquí. Entre los pueblos de esta zona encontramos Arzachena, Porto Cervo, Liscia di Vacca, Capriccioli, Romazzino y Olbia, ciudad esta última a la cual le dedicamos la presente entrada.

Golfo de Olbia tomada de Flickr por torebue
Olbia cuenta apenas con una población de 50 000 habitantes y se constituye en el principal centro económico y comercial de Cerdeña. Hasta este lugar llega gente del jet set y famosos que buscan exclusividad y dar rienda suelta a sus gustos más caros. El origen de la palabra Olbia es griego y quiere decir alegre, sin embargo las raíces históricas de este bello lugar están más relacionadas con el pueblo fenicio antes de que los romanos hicieran de este lugar una estación comercial romana.
Olbia fue en un principio una villa de pescadores pero fue creciendo progresivamente hasta reclamar el derecho de ser el puerto marítimo más concurrido de Cerdeña. En la campiña podemos disfrutar de aromáticas hierbas silvestres que le dan un excelente complemento de color al mar que goza de todos los tonos del azul eléctrico. Podemos llegar hasta Olbia a través de su aeropuerto internacional, ubicado a tan sólo 5 kilómetros de la ciudad.
Desde allí un autobús nos trasladará hasta la Plaza Central de Olbia también conocida como Piazza Regina Margherita. Una vez en la ciudad debemos preocuparnos por buscar hotel. Cerca del centro encontramos el Hotel Cavour lo mismo que el Hotel Centrale que goza de una cantidad importante de mármol dentro de sus instalaciones. Otro hotel de pocas habitaciones y tranquilo es el Hotel Gallera.
El Hotel Pitrizza es el más caro y también el más exclusivo de Olbia. Para familiarizarnos con el lugar es recomendable tomar como punto de referencia la Plaza Regina Margherita desde donde corren calles empedradas de la antigua parte del pueblo. Alrededor del Corso Umberto vemos buenos restaurantes y otras hermosas plazuelas.
Las primeras horas de la noche en Olbia se utilizan para estos paseos en los que todo el mundo se arregla lo mejor que puede para “desfilar” por sus calles. El paseo suele extenderse hasta el área conocida como la Gallera en donde el Golfo de Olivia aparece en todo su esplendor, enmarcado por increíbles formaciones rocosas que parecen montar guardia bajo la misma disposición que un anfiteatro.

San Simplicio tomada de Flickr por Ottiper
Hacia el sur de Olbia encontraremos la orilla de la Isla Tavolara que se alza por sobre la bahía. Hacia el norte de Olbia vemos la Costa Esmeralda y sus balnearios. Volviendo hacia el interior de Olbia está Arzachena, zona con sitios prehistóricos, de los más antiguos de Europa. Pero el principal atractivo turístico de Olbia es la Basílica de San Simplicio donde podemos apreciar dos frescos que datan del siglo XIII.
El fresco de la izquierda es el que corresponde a San Simplicio, el patrono de la ciudad de Olbia, en cuyo honor se celebra un festival durante tres días en el mes de Mayo. Luego de haber saludado al patrono de Olbia, es conveniente dirigirse a la Isla Tavolara, ubicada al sur de la ciudad. La formación rocosa de esta isla la hace ideal para los clavadistas que, como se estila en Acapulco, México, se lanzan desde distintas alturas.
El lugar también nos permite disfrutar de su naturaleza y asolearnos en la playa Spiaggia Spalmatore. De regreso en Olbia, podemos ir a su propia playa, Lido del Sole o la vecina Pittulongu. Después podemos tomar una de las tantas excursiones que parten del Corso Umberto. La primera elección debería ser la Costa Esmeralda, el patio de juegos de los millonarios a tan sólo 10 kilómetros de Olbia.
Luego podemos dirigirnos a Porto Cervo que a primera vista parece una villa mediterránea de pescadores. Aquí podemos dar paseos disipados mientras admiramos las construcciones de influencias marroquíes. En playas cercanas como la Spiaggia del Príncipe, Playa Liscia Ruja y Capriccioli, podemos rentar yates y pasear por las costas. Por supuesto el precio no será barato pero vale la pena.

Olbia de noche tomada de Flickr por barore_n79
Así, podemos dirigirnos al Archipiélago de la Magdalena donde apreciamos las rocas labradas durante miles de años como parte de su paisaje. En el conjunto de islas, vale la pena darse una vuelta por la Spiaggia Rosa. Por su parte, el pueblo mismo de La Magdalena presenta una urbanización con calles empedradas y plazas. Hay que darse un paseo por Vía Garibaldi, su calle principal.
En este pueblo podemos ver el Museo Diocesano donde podemos ver dos hermosos candelabros de plata y un crucifijo singular. Otra isla del archipiélago es Caprera. En ella destaca su hermoso paisaje de pinos y el Museo Garibaldi. De vuelta en Olbia, debemos visitar Arzachena. Allí veremos los círculos megalíticos en las ruinas prehistóricas que, en forma de panal, rodean los bosques y campos de Arzachena. Cuatro kilómetros al sur de este lugar, podemos ver Coddu Vecchiu y la Tomba dei Gigante di Li Lolghi y la Necropoli di Li Muri con más de 30 000 años de antigüedad.