(Foto: de Francisco Colaço)
La Costa de Estoril es un hermoso lugar digno de visitar, situada en la llamada Costa del Sol, frente al Atlántico. Ubicada cerca de Lisboa (capital de Portugal), se extiende desde la ciudad Carcavelos (a 25 kilómetros de la capital portuguesa) hasta el municipio de Cascais. Paisajes montañosos, zonas rurales y playas de arenas blancas y aguas azules tranquilas hacen de este lugar una maravilla terrenal. Famosa por sus eventos deportivos (tiene un autódromo donde hasta 1996 se llevaron a cabo las pruebas del campeonato del mundo de Fórmula 1; allí también se lleva a cabo el Abierto de Portugal o Estoril Open de Tenis -el campeón en la edición 2008 fue el tenista Roger Federer-), por haber sido lugar de residencia de Don Juan de Borbón y de su familia, y por su prestigioso casino. Aunque pequeña, la Costa de Escoril propone múltiples posibilidades con el único objetivo de que quien la visite la pase bien, a través de su enorme diversidad artística, cultural y natural.
Muy cerca de Estoril está la ciudad de Sintra, la cual tiene entre sus riquezas artísticas el Castillo de los Moros, el Palacio Nacional -principal punto de referencia para el visitante- o los Palacios de Pena, de Queluz y de la Villa, entre otros. Esta ciudad fusiona de forma perfecta la naturaleza y el patrimonio artístico, junto con la Sierra y el Parque Natural Sintra-Cascais, por lo que la UNESCO la nombró Paisaje Cultural Patrimonio Mundial, en 1995. Además, artistas y escritores se han enamorado de ella a lo largo de la historia: por ejemplo, el poeta Lord Byron la denominó “jardín del paraíso terrenal”, y el escritor portugués Eça de Queiroz, la destacó en sus libros. Entre sus belleza natural se destacan el Parque da Pena y los Jardines de Monserrate. Al norte de Sintra, en el municipio de Mafra, hay una importante región agrícola que aún se conserva; donde se encuentran algunas de las mejores tradiciones culinarias portuguesas (incluido el famoso cochinillo de Negrais) y los mejores hoteles en Estoril.
A 18 kilómetros de Sintra podemos encontrar el Cabo de Roca, donde aparecen costas y playas, como la Grande, de las Manzanas, de la Aguda, del Magoito, de las cuales se destaca su fina arena. Otra ciudad que se presenta en la zona es la pintoresca villa de Cascais, la cual está unida a Estoril a través de sus playas. En ella sobresalen su puerto, el paseo marítimo y sus monumentos (la iglesia de la Asunción, la capilla de Nuestra Señora de la Guía, El Museo del Mar, la Torre de San Sebastián del antiguo palacio de los Condes de Castro Guimaraes, etc.).
Una de las cosas que convierte a la Costa de Estoril en un destino excitante, destacado por ser único en el mundo, es su enorme variedad de ambientes y sus paisajes de gran contraste. Y lo mejor, todo está cerca. Más allá de su riqueza cultural, en Estoril se puede disfrutar de una interesante vida nocturna. Allí las noches y los días se destacan por su calidez y por ser sumamente agradables. Para las horas en que cae el sol nada mejor que visitar sus bares, restaurantes y discotecas, los cuales confluyen para darles al turista, y al habitante de lugar, pura diversión. Allí se pueden realizar desde salidas familiares, con amigos hasta románticas. Lo más interesante es que cualquiera de estas opciones se las puede disfrutar cerca del mar. Sobresalen los bares de la Praça Camões, y a 15 minutos del centro, se halla la Marina de Cascais, un espacio donde la modernidad y la sofisticación se unen a través de bares con buena música y mucha animación. Y cómo olvidarse del Casino Estoril, realmente para no perdérselo. Allí se brindan espectáculos y conciertos todas las noches de la semana.
Para quienes prefieren disfrutar de los días, nada mejor que visitar las bellas playas de aguas claras y arena fina, donde además se pueden realizar algunos deportes náuticos, como surf (ideal hacerlo en la playa de Carcavelos) o windsurf (preferiblemente en Guincho). Algunas de las playas para recomendar son Abano, la cual se encuentra al norte en una pequeña bahía y se destaca por su tranquilidad y por estar protegida de los vientos. Hay que bajar el acantilado, a través de escaleras o una rampa, para llegar hasta el arenal. Adraga es otra, la cual tiene muchos acantilados y un ambiente muy natural, donde poco se nota la presencia humana. Todavía hay más playas para recorrer, como: Avencas, Azarujinha, Bafureira, Conceição, Cresmina, Duquesa, Ericeira, etc..
(Foto: de José Romao)
En cuanto al patrimonio natural destacan: Cabo da Roca (foto), Centro Ambiental da Ponta do Sal (se encuentra junto al mar, en San Pedro de Estoril; aquí se pueden de características biofísicas y paisajísticas singulares); Centro de Recuperación del Lobo Ibérico (aquí vive una manada de lobos en libertad, y se los puede observar e incluso adoptar por aquellos que deseen contribuir a su preservación y visitarlos con frecuencia; se encuentra en Vale da Guarda – Picão, cercano a Malveira); Palacio y Parque da Pena (ofrece una vista impresionante; alrededor del palacio hay un parque lleno de riachuelos, fuentes, lagos, helechos, árboles exóticos, aves raras en cautiverio y una variada fauna en libertad); Parque Natural Sintra-Cascais (preserva todo el territorio que rodea el extremo occidental del continente europeo; tiene una amplia diversidad de ambientes y paisajes -dunas, bosques, lagunas, playas entre altos acantilados, el Cabo de Roca y en el centro la Sierra de Sintra y toda el área clasificada por la UNESCO como paisaje cultural Patrimonio de la Humanidad); y Tapada de Mafra (enorme parque de 819 hectáreas, protegido por un muro de 21 km de extensión; aquí todavía hoy es posible cazar ciervos, gamos y jabalís, aunque de forma ecológicamente controlada; el Parque cuenta con dos museos: uno que exhibe carrozas y carruajes antiguos, y otro que muestra armas antiguas y animales embalsamados).