Praga es una de las ciudades más bellas y visitadas del mundo. Sus palacios, iglesias, fortalezas, museos y demás edificaciones hacen que sea una excelente idea adquirir la Prague Card que por un costo muy bajo nos permitirá acceder a las principales atracciones de la capital de la República Checa. Los mejores hoteles para alojarse en Praga son el Mandarin Oriental Prague y el Golden Well, ambos con categoría de cinco estrellas.

Reloj de Praga
Como excelentes alternativas pensando en el ahorro, recomendamos el Savic Hotel de categoría cuatro estrellas, ó el City Apartment con designación de tres estrellas. La manera más práctica de modernos dentro de Praga será el Metro, aunque si el romanticismo nos gana y no queremos perder de vista ni un minuto la “ciudad dorada”, podemos hacer uso del tranvía.
En Praga hay que conocer el reloj astronómico que data de finales del siglo XV y cuya curiosidad principal es el desfile de los doce apóstoles que presenta, además de otras figuras animadas muy singulares. Luego podemos ir a conocer la Iglesia de San Nicolás que data de finales del siglo XVI. Los interiores de esta iglesia son sobrecogedores; las pinturas de las bóvedas y las salas que hallamos en el camino de subida a la torre muestran elementos muy apreciables.
Luego podemos conocer el Monasterio de Strahov que data del año 1143. Este monasterio se encuentra rodeado de hermosos jardines y en el interior alberga la Iglesia de la Asunción de la Virgen María y el órgano que ejecutaba Mozart cada vez que visitaba la ciudad. Praga tiene un barrio judío bastante simpático que también debemos recorrer. Hay que empezar paseando por las seis sinagogas. Aquí veremos la Sinagoga Pinkas en cuyas paredes están inscritos los nombres de casi 80 000 judíos que fueron exterminados por los nazis así como dibujos de los niños que permanecieron en los campos de concentración de aquella época.

Cementerio Judío
Junto a esta sinagoga está la entrada al Cementerio Judío cuyo primer entierro data de 1439. En las afueras de Praga podemos conocer el antiguo campo de concentración nazi de Terezin. Aquí se ven las celdas, los patios y los barracones, así como el túnel por donde diariamente eran obligados a transitar los judíos. También podemos ver aquí el ghetto y el crematorio.