SOS 4.8, una llamada de auxilio a la música en Murcia

S.O.S. es un grito de auxilio en medio de la deriva, una llamada a la ayuda en medio de un océano que amenaza con engullirte. S.O.S. es un palíndromo reconocible en cualquier rincón del mundo: tres golpecillos al telégrafo, tres pulsaciones un poco más largas y finalmente otros tres golpecillos. Save Our Souls, dijeron que podría significar y el hundimiento del mastodóntico Titanic contribuyó a difundir su simbología.

En Murcia, SOS es también sinónimo de arte, cultura y puro hedonismo, tres conceptos que, en los tiempos que corren, también son un salvavidas perfecto, un paréntesis. Después de 3 días en Murcia, ciudad donde se celebra el festival, escuchando a algunos de los grupos que marcan tu antes y ahora, después de pasar dos noches sin dormir y de mezclar música con conferencias sobre series de televisión -”¿esos de ahí son los de Muchachada Nui?”- uno se vuelve pensando que el resto del año, hasta que de comienzo la próxima edición, va a ser muy largo. Menos mal que por medio recorreremos el gran elenco de festivales que suben el espinazo de Levante y daremos un último salto Bilbao para poner colofón al verano.

Porque SOS 4.8 es el primer festival del verano,pese a que se celebra en primavera. Pero cuando la primavera ya se decanta por los días de sol y calor propios del estío. La última edición, sentimos si se entera usted ahora, terminó hace apenas dos días. Del viernes 4 de mayo al domingo 6, bandas internacionales y nacionales pasaron por los cuatro escenarios del recinto ferial de Murcia.

Entre ellas, estuvieron Love of Lesbian, Gossip, Hydrogenesse, La Casa Azul, Nacho Vegas… en definitiva algunos de los nombres que alumbran el panorama indie. Pero sobre todo allí estuvo este año Pulp, unos tipos a los que, veintipico años después, solo les bastó con dejar caer los primeros acordes de ‘Common People’ para que el público enloqueciera, marcando el mejor momento de la edición de este año.

Además de música, en el SOS se puede uno inmiscuir en otros terrenos, algo más relajados. Este año se reservaba un espacio a las series de televisión, con análisis, conferencias y talleres sobre algunos de los títulos más célebres impartidos por profesionales del sector. Y todo por 70 euros, es lo que costaba la entrada en taquilla, más el abono para el camping -situado en el campo de fútbol de la Vieja Condomina-. Además, los hoteles se preparan para recibir a los 30.000 visitantes que recibe la ciudad ese fin de semana, con ofertas especiales.

Esta era una buena y una mala noticia. La buena, que existe el SOS, un preludio perfecto para el aluvión de festivales que está por caer en verano. La mala: tendrá usted que esperar un año entero para comprobar de qué va.