Al sudeste de Gran Bretaña, en el condado de Berkshire, donde confluyen los ríos Kenneth y Támesis, está Reading. Eclipsada, como casi todas las ciudades inglesas, por la big city Londres, es sin embargo uno de los nodos poblacionales más importantes de la isla, por el enclave históricamente propicio para el comercio fluvial. Es también una ciudad tomada por estudiantes, con universidad propia, separada en 1926 de su hermana grande de Oxford. Y es, sobre todo, la capital del rock and roll cada mes de agosto, desde hace más de medio siglo.
Cada año, desde los sesenta, llegan a Reading peregrinos buscando una dosis de las mejores guitarras eléctricas del momento. Pero Reading no reina solo en el mundo de los festivales, sino que comparte su trono con la ciudad de Leeds. Ambas se convierten en unas gemelas musicales, gamberras, noctámbulas y exageradamente escandalosas durante tres días de agosto. El Festival de Reading y Leeds comparten cartel, se celebran de manera simultánea, y pueden presumir de ser el sueño de cualquier rockero.
En los sesenta comenzó siendo un festival de de jazz al aire libre, pero en apenas una década los saxos y trompetas serían sustituidas por baterías, bajos y guitarras eléctricas. Por allí pasaron The Jam, Alice Cooper o Status Quo, símbolos del rock setentero. Después llegó una deriva pop que espantó a gran parte del público, por considerar que el festival había vendido su alma. Y entonces llegó el grunge, con Kurt Cobain sentado en una silla de ruedas, para dar uno de los grandes conciertos de la historia de la bandas.
Desde entonces el festival se ha convertido en templo del rock alternativo, aunque en sus escenarios cabe cualquier tipo de música en el que la guitarra eléctrica truene por encima de todo. Desde Nirvana o Pearl Jam a Metallica, desde The Killers a Blink 182. Todos ellos saben que una vez en la vida hay que pasar por Reading. En el cartel de 2012, por ejemplo, brillan los nombres de grupos como Foo Fighters (liderados por el propio Dave Grohl, batería de Nirvana), The Cure o Kasabian. Pero detrás de estos hay un gran listado de grupos de los cuales puede estar la próxima gran banda en figurar en los anales del rock.
Esta edición se celebrará entre el 24 y el 26 de agosto. Para disfrutar de los tres días de concierto en ambas ciudades hay que pagar 197 libras (unos 230 euros) y aparecer cargado con la tienda de campaña. También hay tarifas para asistir un solo día, más baratas. Pero si se buscan experiencias más o menos límites, Reading y Leeds reclaman que deposites allí tu alma durante las tres noches de agosto.
Fuente | Web del Festival de Reading y Leeds
Foto | Ian Wilson
