Para una próxima visita a Londres, les recomendaré el museo que no pueden perderse por nada en este lugar, y el principal es sin dudas el Museo Britanico, el mayor del Reino Unido y uno de los más importantes a nivel internacional en cuanto a las antigüedades que allí posee. Verdaderas reliquias que valen la pena ser observadas al menos una sola vez y más ahora que existen varios hoteles céntricos en Londres, gracias al aumento del turismo.
Se destaca en este museo su sección de Egipto Antiguo, la más grande e importante de todo el mundo luego del propio Museo Egipcio de El Cairo. Además posee la mayor sala de lectura de la Biblioteca Británica, antes alojada en este lugar hasta que en 1973 consigue su sede propia.

Su colección es una de las más importantes de todo el planeta y una de las más valoradas al poseer más de siete millones de objetos, provenientes de todos los puntos del mundo, siendo como mencionamos, Egipto su punto más alto, aunque las obras de arte de todos los períodos históricos, desde la misma prehistoria, son un llamativo extra para los visitantes del museo, que en la actualidad pueden alcanzar hasta los cinco millones de turistas por año.
El mismo museo se subdivide en diez secciones bien delimitadas, cada una de ellas correspondiente a determinada cultura o a un período histórico determinado e incluso a determinada área. Así por ejemplo tenemos el Departamento de Numismática, donde podremos encontrar monedas y medallas de todos los períodos destacándose la Colección Real donada por el propio Jorge IV además de las clásicas romanas, orientales y griegas.
Las cerámicas chinas, esculturas hindúes y obras de arte y objetos arqueológicos islámicos tienen su lugar propio en el Departamento de Antigüedades Orientales, donde se puede apreciar de cerca las maravillosas culturas del continente asiático, en su máximo esplendor. Este es uno de los Departamentos que más me ha gustado, ya que las piezas aquí alojadas no son de las más comunes de encontrar, ya que las restantes, pese a ser objetos invaluables, muchos conocemos al menos por réplicas o fotografías.
El Departamento de Grabados y Dibujos tiene su propio aire místico, y aquí se alojan principalmente las piezas europeas desde el Medioevo hasta nuestros días. Es posible encontrar aquí algunos dibujos de Miguel Ángel y Rembrandt, por citar solo algunos ejemplos, aunque me resulta injusto dejar afuera a Goya y otra cantidad impresionante de celebridades.
Luego veremos el Departamento de Etnografía, donde se alojan objetos obtenidos de pueblos indígenas de todas partes del mundo, desde América hasta Oceanía principalmente, donde se pueden apreciar gran cantidad de objetos que coleccionó James Cook, el famoso capitán de navío.
Ahora vienen tres departamentos que son sencillamente espectaculares. Nadie de los que aquí concurran pueden perderse estos tres y para hablar de ellos se puede hacer de forma mezclada, lo mismo da ya que la magnitud de objetos aquí ubicados no permitirían hacer una discriminación por importancia, sino más bien una única por ubicación geográfica. Me refiero a los Departamentos de Antigüedades Asiáticas Occidentales, el de Antigüedades Griegas y Romanas, y por supuesto el de Antigüedades Egipcias.
¿Y cómo hago aquí para escribir lo que he visto? Lo recuerdo y no me salen palabras, simplemente observen lo que aquí se encuentra porque es realmente imperdible, y más aún si son amantes de la Historia o si tienen nociones generales en la materia.
Antes que nada, en el Departamento de Antigüedades Asiáticas Occidentales, tenemos objetos que se datan desde hace más de 5.000 años a.C., y entre las pertenencias más valiosas a mi entender allí alojadas, tenemos los bajorrelieves de los Palacios de Nínive y de Nimrud, dos de las ciudades más importantes de la antigüedad.
Por su parte en el Departamento Egipcio no podría catalogar importancia a todo lo que allí tenemos, desde momias de antiguos Faraones, hasta lo que para mí es una pieza exclusiva y de gran relevancia mundial, como es la Piedra de Rosetta (ver foto) una tablilla a partir de la cual se pudieron comenzar a descifrar los jeroglíficos egipcios y un descubrimiento clave de uno de los más famosos arqueólogos e Historiadores de todos los tiempos, como Jean-François Champollion.
Luego, en el Departamento de Antigüedades Griegas y Romanas me dejaron boquiabierto dos elementos fundamentalmente, uno, los frisos y esculturas frontales del Partenón de Grecia, que vienen siendo reclamadas por el gobierno griego hace bastante tiempo, pero que son maravillosas y con una belleza extremadamente encantadora, como pocas obras lo consiguen.
El otro objeto aquí alojado es el mismo casco de Pericles, uno de los más célebres gobernantes de Grecia, por no decir el fundamental, y que será debido a la admiración que tengo por él o quien sabe qué, pero me ha incluso emocionado poder apreciarlo. Es un objeto que directamente, no tiene precio, como dice el eslogan de una famosa tarjeta de crédito.
Estos son sólo algunos de los objetos que se pueden ver aquí durante nuestra visita, y de paso les recomiendo quedarse al menos unos minutos disfrutando del Gran Atrio de la Reina Isabel II (ver foto) la plaza cubierta más grande de toda Europa. Y una verdadera hermosura de construcción contemporánea, dado que fue inaugurada en el año 2000.
Este museo es uno de los más importantes a nivel mundial, y realmente se los recomiendo como a ningún otro. Es imperdible la oportunidad que tenemos de codearnos con la misma historia de cerca, observando algunas de las piezas arqueológicas de mayor importancia a nivel mundial y que gracias a ellas, se pudieron comprobar una enormidad de acontecimientos y la existencia de muchos personajes célebres de la Historia.
El Museo Británico abre de sábados a miércoles de 10 a 17:30 horas, mientras que los jueves y viernes lo hace desde las 10 hasta las 20:30 horas. El Gran Atrio tiene un horario un poco más extenso y la dirección del mismo para quienes quieran visitarlo es Great Russell Street, Londres, WC1B 3DG.
Imágenes: Wikipedia