Quién puede dudar que un viaje a China es una escena en la que se entremezcla la historia, la tradición, el detalle, el color y hasta lo lúdico. En efecto, China, poseedora de una milenaria cultura, ha sabido ingresar a los tiempos modernos sin perder un ápice de su personalidad propia. El país está lleno de ciudades que tiene mucho decir y posee provincias que uno puede recorrer cuando tenga varios días de vacaciones. Y es que en cada una hay mucho detalle y cada visita abre infinitas escenas.

Casco antiguo de Pingyao tomada de Wikipedia
Podemos hacer un viaje a la región de Shanxi, también conocida como Jin. Esta maravillosa región se encuentra situada al oeste de Pekín y su capital es la ciudad de Taiyuan que fue construida hacia el año 500 antes de Cristo. Aquí podemos conocer el Templo de las Diosas cuya construcción data del siglo XI, además de ver la muralla de la ciudad que data de mediados del siglo XVI cuando reinaba la dinastía Ming.
La cocina tiene mucho sabor aquí y podemos probar el Taiyuan Tounao o “cabeza de Taiyuan” que es una sopa que se prepara con carne de carnero, cebolla, bebidas alcohólicas y saborizantes chinos típicos. Este plato se suele servir con pan sin levadura. La cocina de esta región también encuentra un punto muy alto en los fideos macerados en vinagre. Continuando nuestro recorrido por Shanxi, podemos ir a otra ciudad antigua, Pingyao, que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Esta ciudad queda a 80 kilómetros de la capital Taiyuan y su fundación data del siglo XIV. La ciudad se precia de haber sido el lugar donde nació el primer banco de China, además de tener una muralla de 6 kilómetros de largo y 12 metros de altura que recubre el casco antiguo. En las afueras de Pingyao podemos visitar el monasterio de Shuangling Si.

Grutas de Yungang Shiku tomada de Flickr
En la región de Shanxi también destaca la ciudad de Datong que fue fundada hacia el año 200 antes de Cristo bajo el reinado de la dinastía Han. Aquí podemos visitar las Grutas de Yungang Shiku que datan de los siglos V y VI. Se trata de un conjunto de 53 grutas y 252 cuevas que albergan más de 50 000 esculturas de incalculable valor artístico e histórico.