Hablar de Santiago de Compostela es imposible sin mencionar su leyenda, ligada y marcada profundamente por el Apóstol Santiago, quien llegó desde Jerusalén hasta la desembocadura del río Ulla, teniendo como misión principal predicar el Evangelio en las tierras españolas.
En el año 44 d.C., al llegar a Palestina, fue capturado, torturado y luego decapitado por Herodes Agripa. Éste prohibió enterrar su cuerpo, pero los discípulos de Santiago se hicieron con el cuerpo y lo colocaron en una balsa en el río, la cual remontaría el río Ulla hasta llegar a Iria Flavia, la capital de la Galicia Romana.

Santiago de Compostela. Foto: Soledad Felloza
Allí lo enterraron y levantaron un altar donde encalló la balsa, pero pasó desapercibido hasta el año 813, cuando el eremita Pelayo observó una inmensidad de cánticos y resplandores en el lugar. De aquí proviene la denominación de Compostela (Campo de la estrella). Pelayo dio aviso al obispo Teodomiro y éste a su vez al Rey Alfonso II, quien acudió en persona al lugar y nombró al Apóstol como Patrono del Pueblo.
Se comenzó también la construcción de un santuario, que luego pasaría a ser la actual catedral y los peregrinos hacia el lugar fueron los que comenzaron a trazar los primeros tramos del famoso Camino de Santiago, quienes se daban cita allí para buscar milagros, como los que llegaba a sus oídos de los mitos y leyendas sobre sucesos del lugar.
Esta es la leyenda que dio origen a la Ciudad de Santiago de Compostela, la capital de Galicia que con sus 89.000 habitantes, tiene la potestad de ser una de las tres ciudades santas consagradas por la Iglesia, junto a Jerusalén y Roma, título que le otorgó el Papa Alejandro III.
Por supuesto que es recomendable llegar a Santiago de Compostela a través del Camino de Santiago, uno de los más célebres del mundo y al mismo tiempo el más concurrido por peregrinos de todo el mundo. Miles de feligreses y amantes de las caminatas se dan cita en este lugar durante todo el año, para realizar un camino cargado de misticismo y leyendas, pero sobre todo de una tranquilidad única en el mundo, donde cada persona realiza una propia procesión por dentro. ¿Buscas alojamiento en Santiago de Compostela?
Cuando nos dirigimos a Santiago de Compostela, lo primero que debemos pasar a visitar es la Plaza del Obradoiro, que además de ser una verdadera belleza, está rodeada de emblemáticos edificios, como la mencionada Catedral de Santiago, comenzada a construirse en el año 1075 y presenta varios estilos arquitectónicos debido a sus variadas reformas y ampliaciones, como el románico y el barroco.
Por la gran puerta ingresamos a la llamada Catedral Vieja, en realidad es la cripta. Luego encontramos el Pórtico de la Gloria, denominado “el más acabado monumento iconográfico medieval“.
Donde actualmente funciona el Parador de Turismo era en realidad el Hospital Real, una magnífica construcción renacentista con un toque plateresco, fundado por los reyes Católicos en 1492. También encontramos el Ayuntamiento y la Presidencia de la Xunta de Galicia, en el Palacio Rajoy, una edificación neoclásica levantada en el siglo XVIII.
Palacio Rajoy. Foto: Picassa
El Palacio de Gelmírez es el último que trataremos del entorno de la Plaza del Obradoiro, que presenta un muy fino esculpido en sus paredes de granito, principalmente en las representaciones en su bóveda y representa un claro ejemplo de arte románico civil. Se deben destacar sus bóvedas, sostenidas únicamente por el Arco de Palacio.
Otra de las Plazas que no podemos perdernos es la de Azabacheria, nombrada así debido a la fama ganada de las artesanías creadas por los azabacheros locales. En sus alrededores encontramos el Monasterio de San Martín Pinario. Hoy en día se ve la construcción realizada en el siglo XVI, de estilo barroco, ya que la antigua Iglesia construida a principios de la era cristiana fue derrumbada para la nueva construcción.
Por su parte, la Plaza de las Platerías, ubicada en la misma Catedral de Santiago, posee imperdibles construcciones y monumentos para apreciar, como la Casa de los Canónigos, construida en 1709 siendo un palacio porticado, o la Casa del Cabildo, de estilo barroco gallego construida en 1758.
Además encontramos allí la portada gótica de la Catedral con unas hermosas esculturas talladas allí, además de las emblemáticas escalinatas del siglo XVIII, y por supuesto, la Fuente de los caballos, en el centro de la Plaza.
Además de las célebres construcciones de Santiago de Compostela, merecen una recorrida sus espectaculares museos, principalmente el Museo de la Catedral, cuyo espectacular archivo y las hermosas colecciones comienzan con el descubrimiento de la tumba del Apóstol, y desde allí hasta entonces, encontramos hermosos objetos pertenecientes a siglos de existencia de la ciudad.
Destacan además el Centro Gallego de Arte Contemporáneo, el Museo de Arte Sacra, donde encontraremos enormidad de objetos religiosos y antiguos, y por supuesto, el Museo de las Peregrinaciones, donde podremos atravesar siglos de historia, desde los primeros feligreses en transitarlo, hasta los rituales que realizan los caminantes hoy en día en el Camino. Nos hará revivir el Camino de Santiago desde sus comienzos hasta la actualidad, aunque jamás estuviéramos en él.
Otro de los motivos para visitar Santiago de Compostela, es sin dudas, su gastronomía. Como capital de Galicia, allí podremos disfrutar de todo tipo de platos tradicionales de la zona. Si quieren pueden hacerlos ustedes mismos por su cuenta, o de lo contrario dirigirse a la oficina de Turismo de Santiago, donde los orientarán un poco mejor con un tour gastronómico recientemente creado, donde se podrán degustar todos los platos típicos, caracterizados por la calidad de sus ingredientes.

Catedral de Santiago de Compostela. Foto: La región
Situado al extremo noroccidental de España, se puede llegar a Santiago de Compostela en avión, aterrizando directamente en su aeropuerto internacional. Al mismo llegan casi todas las aerolíneas aunque dependiendo del lugar que nos encontremos, podríamos necesitar de una escala previa para arribar a la capital gallega.
En cuanto al alojamiento, Santiago posee una enormidad de opciones debido al creciente turismo del lugar, gracias al Camino de Santiago, que atrae visitantes todo el año. Igualmente, su Agente de Viajes lo podrá asesorar en caso de decidirse por este destino increíble.
Santiago de Compostela es imperdible, no sólo por ser una de las tres ciudades Santas del mundo, sino por la hospitalidad de sus habitantes. Las bellezas, principalmente arquitectónicas que encontrarán allí, lo hacen un destino que no nos puede faltar en nuestra agenda.