La ciudad y capital de Italia, Roma, es uno de los lugares más visitados en todo el mundo, y no es para menos. Recordemos que aquí se forjó uno de los más importantes Imperios de la historia y eso aún hoy se refleja en cada rincón de la ciudad, que no posee sitios específicos para visitar, sino más bien que Roma de por sí, es un gran monumento histórico.

Coliseo Romano. Foto: Hojas
Situada en la región de Lacio y fundada casi tres milenios atrás en un lugar estratégico, Roma se caracteriza por su rica historia, que abarca no sólo el famoso Imperio Romano, sino que tuvo una gran influencia entre la Edad Media y la Modernidad, principalmente con el surgimiento del Barroco.
Hablar de la historia de Roma nos llevaría varios libros extensos, por lo que me remitiré a mencionar algunos aspectos destacados, mencionando a grandes rasgos lo que fue, principalmente, el Imperio Romano.
Surgido en la etapa clásica de la antigüedad, Roma ocupaba un vasto territorio que se comprendía desde el Océano Atlántico hasta el Golfo Pérsico y los Mares Rojo y Negro en el este, y desde los ríos Rin y Danubio al norte, hasta el Desierto del Sahara al sur, en pleno continente africano.
Según la leyenda, fue fundada por Rómulo, hermano de Remo de quienes es reconocida la mitología por haber sido alimentados y criados por una loba cuando arribaron a la costa luego de ser colocados en una cesta en el río Tiber con el fin de que se ahogaran. Una vez crecidos y enterados de su verdadero origen, deciden no sólo matar al rey de Alba Longa, Amulio, quien destronó al verdadero líder y los envió en la cesta, sino crear una nueva ciudad.
Para ello designaron como lugar, donde había embarrancado la cesta, y para no discutir los hermanos por el nombre que le darían, decidieron que lo escogería quien lograra avistar más pájaros, prueba que ganó Rómulo, dándole el nombre Roma por similar al suyo.
Al pasar los siglos, el Imperio se fue agrandando cada vez más debido a sus conquistas y al mismo tiempo aumentaba la dificultad de gobernarlo enteramente por un Senado que se limitaba a gobernar desde Roma. Esto llevó a que lentamente acrecentara el poder de quienes comandaban el ejército, y así obtendrían réditos políticos que luego los llevarían al poder.
El claro ejemplo lo vemos con Julio César, quien lentamente absorbe al Senado aumentando su propio poder, hasta nombrarse Dictador. De esta forma surge el Imperio Romano como sistema político y aunque esto llevaría a la muerte a Julio César, ya no habría retorno cuando su hijo Augusto retoma el mismo título.

Arco de Constantino. Foto: viajar Italia
Paulatinamente el Imperio se unifica y desunifica a medida que pasa el tiempo, entrando en periódicas crisis económicas, sociales y políticas, tanto internas como externas, debido a la amenaza de los pueblos bárbaros. Esto llega a su fin cuando tras la muerte de Teodosio I el Grande, nombra heredero a sus dos hijos, en Oriente y Occidente. Definitivamente, en el año 476 d.C., cae el Imperio de Occidente cuando muere Rómulo Augústulo y se subdivide en varias ciudades bárbaras. Perduraría en el tiempo el Imperio Romano de Oriente, o Imperio Bizantino, hasta que caería definitivamente en 1453 a mano del Imperio Otomano.
Podríamos seguir mencionando la historia de Roma pero no es la intención, sino que esta generalización es la necesaria para ubicarnos en el tiempo histórico donde se han construído la inmensa mayoría de monumentos históricos que allí veremos. Lógicamente debemos agregarle el período del Renacimiento y principalmente el período Barroco, donde Roma ha ejercido una gran influencia.
Hablar de Roma y no mencionar al Coliseo, es un verdadero desperdicio. El mismo fue ordenado construír por el emperador Vespasiano, y contenía cuatro pisos de gradas, donde cada una era destinada para diferentes clases sociales. Con capacidad para 55.000 espectadores, era destinado para celebrar los juegos más sangrientos, como eran los de los gladiadores, en un principio esclavos o presos, pero que luego se convirtió en un evento de todos los status sociales por la fama que otorgaba salir victorioso de las luchas.
Otro de los lugares imperdibles es el Foro Romano, antes de entrar al mismo, es recomendable detenerse en el Campidoglio para observar todo el conjunto, el cual es impresionante. Una vez visto esto, si debemos adentrarnos y sentiremos la sensación de ser romanos por un momento, caminando entre la más pura historia del mundo.
El Foro era el centro económico, político y social del Imperio e ingresaremos por la Via Sacra, donde veremos varias cosas, entre ellas, a la izquierda, el Arco de Septimius Severius, que conmemora la victoria sobre los Partos. A la derecha la columna de Focas, construída en honor al emperador Bizantino por su regalo preciado, el Panteón. Al final de la Vía y pegado al Coliseo encontramos el Arco de Tito, construido en el siglo I d.C., pero lógicamente, para llegar a él, debemos pasar por la Curia, la Cámara del Senado empleada en el siglo III la cual fue restaurada en 1930.

Foro Romano. Foto: Settembrini
El Arco de Constantino es otro de los monumentos imperdibles en nuestra visita a Roma. Siendo uno de los últimos en construirse con restos de otros monumentos en el año 312 d.C., conmemora la victoria de Constantino sobre Majencio. Otro edificio espectacular es el Domus Aurea, ordenada construir por Nerón y se abandonó en el siglo VI. Sus ruinas pueden ser visitadas, al igual que las subterráneas, pero para ello es necesario reservar con cierta anticipación.
El Templo de Vesta, dedicado a Hércules y que data del siglo I a.C., es otro de los monumentos de gran valor histórico para visitar. El Circo Máximo era destinado a las carreras de carros desde el siglo IV a.C., hasta el VI d.C., también se puede apreciar. En la antigüedad incluso se inundaba para simular batallas navales, además de clásicas luchas de animales salvajes.
Finalmente recomiendo la Pirámide de Cesta, tumba de Caio Cestio construido en el siglo I a.C. y fuertemente influenciado por el arte y la arquitectura egipcia, las cuales eran admiradas por Cesto.
Existen cientos de lugares más para visitar en Roma, en particular, toda la ciudad. Monumentos, Museos, Iglesias y el mismo Vaticano, son lugares óptimos para destinarle al menos una visita rápida. Necesitaríamos varios días para poder recorrer con tranquilidad y apreciar al máximo todo lo existente en la capital italiana.
Llegar a Roma es muy sencillo gracias a su aeropuerto internacional, donde arriban vuelos de todas partes del mundo. El alojamiento en Roma tampoco es un inconveniente ya que existen hoteles, pensiones, hostales e incluso, varias guías y centros donde pueden alojarse los mochileros o más aventureros.
Existen lugares impresionantes en Italia pero a mí lo que más me gusto fue Florencia.
Saludos,
Lola
Roma es una ciudad llena de historias hermosas!!!!
Roma es una ciudad preciosa llena de misterios y de cosas que nunca as visto.Todos los que no hallan ido a Roma se lo aconsejo de verdad es preciosa
me gusta saber del mundo conocer las culturas lo maravillosas que son
es una gran oportunidad .
Roma es una de las ciudades más bonital de Europa