Menorca, la más oriental de las islas Baleares, en España, no sólo es bella por naturaleza, reserva de diversidad biológica, y un lugar ideal para pasar unos días de playa a todo relax y buenos servicios, sino que también es un sitio de gran interés cultural y patrimonial.

Menorca: Belleza y reserva natural
Hay quiénes han definido a esta isla de poco más de 86.000 habitantes como un “museo al aire libre” y, realmente, este mote le encuadra a la perfección: Menorca tiene rastros de varias civilizaciones que han ido dejando sus construcciones y marcas a lo largo de los siglos, las cuales hoy siguen en pie para sorprendernos y susurrarnos algo de historia desde distintos puntos de la línea temporal. No tienes excusa para no reservar un hotel en Menorca y pasar en la isla tus próximas vacaciones.
Según registros, esta Isla estuvo habitada desde tiempos prehistóricos y una de las primeras civilizaciones más importantes que plantaron su morada aquí, entre las cálidas aguas del Mediterráneo, fue la talayótica.
Estos poblados han dejado varias huellas en el lugar: una de las que destacan está ubicada a tan sólo 4 km de Maó, capital de Menorca, y se trata de Talatí de Dalt. Allí, al extremo de la carretera Maó-Ciutadella, las construcciones en piedra de grandes dimensiones son una presencia imponente y añeja: sus “taules” pueblan la zona, con sus grandes bloques de piedra caliza dispuestos en forma de “T”, constituyen una imagen entre enigmática y atractiva. Estas construcciones tenían, según se cree, una función religiosa y funeraria, eran utilizadas como santuarios. La altura mínima observada en estos monumentos es de 2 metros, uno de los más elevados es el de “Trepucó”, con 4.20 metros.

Taulas en Menorca
Si seguimos avanzando en la línea temporal y salimos del período megalítico, nos encontramos con que otros varios pueblos de diversos orígenes han pasado por Menorca: fenicios, griegos, romanos, árabes, etc.
Más recientes son las fortalezas que están desperdigadas por la isla. Ya posterior al inicio de la era cristiana, Menorca se vio continuamente amenazada por invasiones y piratas como consecuencia de su localización estratégica.
Al ser el Puerto de Maó uno de los mejores puntos de entrada y salida al Mar Mediterráneo, muchas de estas fortificaciones se ubican aquí: el Castillo de San Felipe, el Fuerte de Marlborough o la Fortaleza de la Mola son sólo algunas.
Del Castillo de San Felipe, en la actualidad, sólo se conserva parte de sus ruinas ya que unos tres siglos después de su construcción fue prácticamente demolido. Este castillo lo mandó a construir Felipe II en el sur de la Bahía del Puerto de Maó, en el siglo XVI, tras insistentes amenazas externas. Hacía sólo pocos años el famoso pirata Barbarroja había hecho de las suyas en Maó, y era época de saqueos y peligros continuos. Por lo tanto, su finalidad fue, obviamente, de carácter defensiva.

Castillo de San Felipe, Menorca
La historia sobre este castillo y de la historia militar de Menorca, en general, puede encontrarse en documentos y objetos en el Museo Militar que se encuentra en la Plaza de la Explanada de Es Castell (de hecho, en un primer momento se utilizaron las instalaciones de San Felipe para albergar a este museo, luego fue trasladado).
El Fuerte de Marlborough, por su parte, también se ubica en Es Castell, más específicamente, en la cala de Sant Esteve. Este fuerte fue construido durante la dominación británica, a principios del siglo XVIII, con el mismo objetivo: el de proteger la entrada del puerto.
Esta construcción está hecha sobre excavaciones subterráneas, por lo que posee una gran cantidad de galerías y salas debajo del nivel del suelo. Además, es muy interesante para visitar porque desde su piso superior se obtiene una bella vista de todo este sector histórico portuario de Menorca.

Fuerte de Malborough
La Fortaleza de la Mola, o Fortaleza de Isabel II, data del siglo XIX, su construcción demoró desde el año 1848 hasta 1875, y se efectuó sobre parte de las ruinas del anterior Castillo de San Felipe.
Fue realizada ya bajo el dominio español con el propósito de salvaguardar la región de los embates británicos, quiénes, como ya se dijo, habían invadido la isla unos años antes. A decir verdad, desde la época de Napoleón, las rutas marítimas estaban caldeadas y había mucha tensión en toda la región, por este motivo se erigió esta gran fortaleza en la entrada de este puerto.
Panorámica Fortaleza la Mola. Foto: Sitio Oficial
Asimismo, este lugar fue destinado a ser base de operaciones de toda acción militar. Además, y con el paso de los años, esta fortaleza y su poderío militar se fueron ampliando y mejorando con más dependencias y baterías en sus alrededores. Actualmente, se explaya sobre una superficie cuya longitud es de 2.000 metros.
Estos tres lugares que hemos descrito, muy brevemente, son sólo muestras de la riqueza histórica y cultural que conserva esta pequeña isla del Mar Mediterráneo. Muchos otros sitios de interés cultural pueden verse aquí: el Ayuntamiento de Ciutadella (Ciutadella fue capital de la isla hasta la invasión inglesa, a principios del siglos XVIII), construido sobre lo que anteriormente fue el Alcázar de la ciudad de Ciutadella, o también la catedral gótica que allí se alza construida en el siglo XIV sobre una mezquita árabe anterior, o, en el puerto de Ciutadella, el Castillo de San Nicolás, que data del siglo XVII y también se levantó, previamente a la entrada de las fuerzas inglesas, con la finalidad de proteger este puerto, el cual también constituía un punto de importancia en la época. Este castell también puede ser visitado.
Si quieres saber más sobre Menorca puedes visitar su sitio oficial.

Añadir a Del.Icio.Us




Comentarios de “Menorca: algunos sitios de gran interés cultural”
Aun no se han realizado comentarios.