Lloret de Mar es un municipio de la comarca de la Selva, en la provincia de Gerona, con una ubicación que la sitúa al mar. Al sur del a denominada Costa Brava, y a tan sólo 60 kilómetros de distancia de Barcelona. Su extensión es de 47 kilómetros cuadrados, en los cuales 7 kilómetros, son costa. Estas playas se destacan por su excelencia, con arenas granuladas, y unas condiciones óptimas del agua, que siempre gozan de una bandera azul. La gran belleza paisajística de estas playas, puede disfrutarse con un conjunto se servicios que harán de la esncia en alguno de los hoteles en Lloret de Mar un placentero descanso repleto de comodidad. Por las condiciones de estas playas, la Unión Europea, las reconoce año a año; un entorno ideal y natural con arena dorada y gruesa. Entre las playas y calas más populares, se deben destacar; Cala Morisca, Cala Canyelles, Cala Gran Cala Tortuga, Cala den Trons, Cala dels frares, Playa de Lloret Cala Banys, Playa de fanals, Boadella y Santa Cristina. La comarca de la Selva, en la que se enclava Lloret de Mar, posee un accidentado perfil costero con acantilados de más de 100 metros de altura. El paisaje se ve aquí protagonizado por densos pinares que llegan hasta la línea de la playa.
Lloret de mar se trata de una ciudad con más de mil años de historia, que se ha convertido en un importante destino turístico, dinámico y moderno de Costa Brava de Cataluña. Antiguamente, su economía se basaba exclusivamente en la agricultura y la pesca, pero esta tradición fue cambiando cuando al sistema económico se insertó la actividad turística como elemento primordial.
Pero vale destacar que Lloret de mar, tiene mucho más que ofrecer que sus bellas playas. En esta ciudad se ostenta un patrimonio cultural y natural sumamente rico; poblados ibéricos, castillos medievales, ermitas y jardines son los testimonios de los orígenes de la villa. Se destacan las magníficas vistas al castillo en un extremo y al otro el monumento a “La Mujer Marinera” que representa el sufrimiento de las mujeres esperando la vuelta de sus maridos pescadores.
Para el aprovechamiento de los recursos y paisajes naturales, lo ideal es disfrutar de los deportes que pueden practicarse tanto entre la vía terrestre, como la marítima. Algunos ejemplos son el senderismo, montan -bike, snoerkel, submarinismo y kayak. De esta forma es posible conocer todos los rincones de Lloret de mar, desde distintos puntos de vista.

La agenda cultural de Lloret de Mar propone un sinfín de actividades atractivas para poder descubrir las tradiciones populares, al igual que interesantes acontecimientos musicales y deportivos programados periódicamente. A unas buenas infraestructuras y equipamientos modernos, tenemos que sumar la amplia oferta hotelera, comercial, lúdica y gastronómica que hacen de Lloret de Mar un importante destino turístico.
El clima es propicio par disfrutar todo el año, es por esto que muchos visitantes eligen Lloret de mar para pasar sus vacaciones. Para recibirlos, se cuenta con una extensa y variada propuesta referida a la hotelería y al desfrute de la estadía.
Entre los circuitos tradicionales, resalta el recorrido por el casco histórico, donde se reconoce el trazado de una antigua villa marinera. Allí se podrá conocer mucho de los antecedentes del lugar.
A lo largo del paseo del Mar se congregan viviendas decimonónicas y modernistas, mientras que en otros puntos se destaca; la iglesia de Sant Romà, esta ermita de Santa Cristina Sant Romá data de 1522 y ostenta en su estructura elementos románicos y góticos. Por su parte, Santa Cristina se alza sobre la playa mostrando el carácter de las construcciones de transición entre el barroco y el neoclásico.
Entre las muestras de modernismo de Lloret de Mar, también se encuentran otros relevantes ejemplos; como las obras de Puig i Cadafalch. La ermita de la Verge de Gràcia, el crucero que conduce a Sant Pere del Bosc y el panteón de la familia Costa Macià en el cementerio de Lloret. Otro ícono representativo a destacar, es la que se encuentra a la salida de la población, donde comienzan urbanizaciones turísticas a la orilla de la playa como Cala Morisca, Platja de Fenals o Santa Cristina, se alza una torre sepulcral romana que data de la época imperial.

A nivel gastronómico, Lloret de Mar tiene la ventaja de contar con los beneficios del mar y la montaña, lo cual hace que se combinen materias primas de ámbitos tan distintos. Los Pescados y mariscos suman su sabor a productos de la huerta y caza. Habas, guisantes, ensalada de bacalao o asado de berenjenas, cebollas y pimientos son algunas sugerencias para iniciar una comida. Luego, como plato principal, se sugiere pollo o conejo con marisco, lubinas, doradas o gambas componen interesantes segundos. Los embutidos con pan y tomate, funcionan como complemento en cualquier menú. Entre los postres cabe destacar frutas de temporada como las fresas, melocotones, naranjas o sandías. Y para realzar el sabor de tan deliciosas viandas, nada mejor que los vinos de la Denominación de Origen Ampurdán-Costa Brava.
Cabe destacar que Lloret de Mar siempre ha sido un punto de encuentro de diferentes culturas y tradiciones. Por tal motivo, allí se pueden disfrutar desde la típica cocina catalana y la dieta mediterránea hasta las variedades más exóticas y de cocina de autor de actualidad. Durante todo el año es posible disfrutar de la buena cocina pero hace falta reservar la agenda para disfrutar de las 2 jornadas gastronómicas que tienen lugar en Lloret de Mar: Las jornadas del Arroz y las jornadas de la “cuina de l’Art”.
Entre las tradiciones, no sólo se destaca la comida, ya que la fiesta de San Román también es emblemática. Durante el invierno, se celebra con actividades deportivas, bailes y representaciones teatrales conforman el programa festivo de esta turística localidad. Esto es un indicio para visitar todo el año esta localidad, ya que el clima mediterráneo también acompaña; las temperaturas son suaves en invierno y no se pasa frío, y en verano son cálidas. Las horas de sol se extienden a lo largo del año.