
Situada a orillas del río Deule, en la frontera de Francia y Bélgica, la ciudad de Lille rezuma arte flamenco producto de su estrecha vinculación histórica al condado de Flandes. Los condes de Flandes, a mediados del siglo XI transformaron a Lille, y a su vecina Brujas en destacados centros mercantiles de la época. Fortificada y aún así saqueada años después, Lille llegó a estar, incluso, bajo la Corona española en la época de Carlos V. Finalmente y por el tratado de Utrecht, de 1713, Lille pasó a dominio francés.
En muchas de sus calles y plaza se pueden observar las muestras de la arquitectura flamenca, como la Plaza del General DeGaulle, dedicada a su paisano más conocido, el político y militar Charles de Gaulle. Su casa natal es precisamente uno de las visitas más turísticas de la ciudad.
En el centro, el Ayuntamiento, del año 1924, está inspirado en otros monumentos de estilo flamenco. Su torre de 104 metros es uno de los emblemas de la ciudad. Desde él se obtienen unas panorámicas bellísimas de la ciudad. La Vielle Bourse, del año 1653, está considerado como un sólo monumento, aún cuando se compone de 24 casas formadas alrededor de un patio central ajardinado. La Maison Coillot es el mejor ejemplo de la ciudad de arquitectura Art-Noveau. El Teatro de la ópera fue construido por Jean Marie Condonnier en estilo neoclásico. El Palacio Rihour, que se comenzó a construir en el año 1453 se perdió a principios del siglo XX por un gran incendio, pero aún hoy sigue siendo una de las mejore muestras de gótico flamígero de la ciudad; sólo se conservan de él el salón ceremonial y la capilla.
Como vemos son muchos los monumentos visitables en la ciudad, y bastantes los estilos que podemos admirar, pero si hay algo en lo que también destaca Lille es en el arte, pues en la ciudad se encuentra el segundo museo más grande de Francia tras el Museo del Louvre.
El Palacio de Bellas Artes tiene una exposición en sus más de 22.000 metros cuadrados, de obras de Rubens, Delacroix, Rodin, Goya… Junto a este museo otras muchas exposiciones que hacen de Lille una ciudad no sólo cosmopolita y ambientada, sino también una visita cultural en una zona privilegiada de Francia.
Lille fue declarada Capital Europea de la Cultura en el año 2004.