Primeramente es importante destacar el significado y la función de las alcantarillas. Recibe este nombre el sistema de tuberías y estructuras que se utilizan para el transporte de aguas residuales, o de lluvia, comenzando su recorrido en el lugar donde se generan, hasta el sitio en el que se desembocan en algún cause o son utilizadas para determinada función. Seguro que nunca te habías imaginado París desde el subsuelo, otra razón por la que buscar alojamiento en París.
Foto. Alcantarilla de París
Es común escuchar hablar de las redes de alcantarillado mixto, éstas son las que juntan las aguas negras con las de lluvia. Son imprescindibles en épocas de sequía, o de poca lluvia, ya que el resto de los sistemas pluviales al no ser utilizados puede contraer ciertas infecciones.
El resto de las redes de alcantarillas son estructuras hidráulicas que funcionan a causa de presión atmosférica. En muy pocos casos estas redes se construyen con tuberías que trabajan con presión. Además, dichas redes son canales de sección circular, que se ubican enterrados comúnmente en la calle pública.
En todos los países del mundo se considera éste un servicio básico y obligatorio, no obstante, en países subdesarrollados la cobertura de las redes de alcantarillas es menor en comparación con las redes de agua potable. Debe tenerse en cuenta la importancia de las mismas, porque de no poseerlas como es debido se pueden generar distintos problemas sanitarios
Ahora podemos adentrar en el tema principal de este artículo, las alcantarillas de París. Las cloacas de esta magnífica ciudad poco tienen que ver con la belleza de sus calles. La tarea más importante que cumplen dichas cloacas es transportar las aguas servidas que producen diariamente los habitantes de esta ciudad en una estación de depuración, antes de expulsarlas al río Sena, su ambiente natural.
Este tema que nos toca tratar tiene, como la mayoría de las cosas, su propia historia. La primera cerrada de París se construyó en 1370 bajo la calle Montmartre, con el fin de reducir los olores insoportables de las aguas servidas en la superficie. Sin embargo, el mayor desarrollo de construcción cloacal sucedió a fines del siglo XIX, cuando se construyó la actual famosa red urbana de cloacas de París, bajo las órdenes del ingeniero Eugéne Belgrand, que proyectó un sistema combinado de pequeños y grandes canales.
Se cree que hoy en día por esa misma red, corre aproximadamente un millón de metros cúbicos de aguas servidas a lo largo de un día, a causa de actividades cotidianas, como ducharse, o lavar los platos.
Dichas cloacas tienen una altura promedio de dos metros, las cuales se diseñaron de este modo con el objetivo de que los obreros de la ciudad puedan circular con facilidad dentro de ellos.
Más allá de la tarea principal que cumplen las alcantarillas de París, y por la cual fueron construidas, sirven para transportar agua potable, cables de teléfono e Internet, y también se pueden encontrar serie de objetos que llegan ahí por accidente o por azar.
Muchos testimonios cuentan que en esas tuberías se hallaron varios objetos, desde espadas que se remontan a épocas muy antiguas, hasta armas de fuego, que son mas modernas, y no es raro encontrarlas allí luego de algún asesinato.
Muchas cosas más insólitas ocurrieron en las alcantarillas de esta ciudad que forman parte de su historia, por ejemplo en 1984 se encontró un cocodrilo que medía ochenta centímetros de largo. También, cierto día apareció un lavarropas, que jamás supo explicarse cómo fue que había llegado hasta allí.
Durante la segunda guerra mundial fue un sitio utilizado como refugio para organizar las tropas, a causa de la resistencia de los franceses ante la ocupación de los alemanes.
También, estas alcantarillas se utilizaron como fuente de inspiración para muchas obras literarias, como es el casi del famoso escritor Víctor Hugo, que desarrolló en esas alcantarillas una escena de su obra “Los Miserables”, o Gastón Leroux, que eligió este sitio como lugar en el que se ocultara su célebre personaje de novela,”El Fantasma de la Ópera”.
Como aquí se demuestra la fama de las cloacas de París tiene que ver no sólo por su magnitud, sino por historias y leyendas que las tuvieron como escenario. Debido a ello, a lo largo de un año, noventa mil personas aproximadamente visitan el museo que brinda la posibilidad de realizar un recorrido guiado por un sector de la red del lado del río Sena.
A pesar de todas estas historias y variedad de cosas buenas que se le atribuyen a las alcantarillas parisinas, cabe destacar que como suele ser en el resto de las partes del mundo, en las cloacas de esta ciudad lógicamente se hallan mas ratas que personas, con la particularidad que las ratas que hay en París superan doblemente a la cantidad de población que allí habita.
interesante… en México estamos trabajando para averiguar si algunas construcciones que tenemos son semejantes a éstas que describen.