Helsinki es la capital de Finlandia, una ciudad moderna, con vida propia intensa y una multitud de comodidades y servicios para el turista. Además, Helsinki es el punto ideal desde el cual se puede llegar, rápida y fácilmente, a otras urbes internacionales atractivas: Tallin en Estonia, San Petersburgo en Rusia y Estocolmo en Suecia, todos ellos mediados por el Mar Báltico, claro.
Pero más allá de su cercanía y accesibilidad para con estos otros centros internacionales, la capital de Finlandia tiene, por sí misma, de todo: una arquitectura entre moderna y antigua, museos, restaurantes, una vida cultural riquísima y una movida nocturna que hace de esta ciudad uno de los lugares preferidos por los jóvenes.

Los inicios de Helsinki se remontan a 1550, cuando el entonces rey de Suecia Gustavo I la fundó como contraparte de Tallin, con el objetivo de ser otro puerto estratégico para la zona.
Recién unos siglos después esta ciudad cobró importancia con el impulso que le dio el entonces zar ruso Alejandro I: la nombró capital y trasladó allí la Universidad.
Luego, con el transcurso de los años, el crecimiento de la ciudad siguió un ritmo constante, y fueron los posteriores procesos de industrialización, de expansión comercial y del surgimiento de nuevas tecnologías los que la ayudaron a que se consolidara como una de las ciudades actuales más importantes de la región.
Si bien su riqueza cultural y turística puede disfrutarse durante todo el año, es recomendable visitarla en época estival, ya que los inviernos pueden ser realmente duros en “La Hija del Báltico” –como se la conoce también-: hay intensas nevadas y las temperaturas pueden alcanzar hasta 5º bajo cero, y hasta los propios habitantes de la ciudad tratan de realizar sus actividades a puertas adentro. A decir verdad, Helsinki vuelva a cobrar vida durante la época de verano.
Recorrer las calles de Helsinki es un verdadero placer: puede observarse una variedad de edificios neoclásicos –que datan, en su mayoría, de principios del siglo XIX-, con un estilo definitivamente ruso que no son más que parte viva de la herencia que legó el zar Alejandro I cuando quiso hacer de esta ciudad un lugar con fuertes reminiscencias a San Petersburgo.
![]()
Catedral de Helsinki, foto wikimedia
Cualquier excursión que se haga en esta bella ciudad suele cubrir una serie de lugares imperdibles: Temppeliaukio es una iglesia luterana de grandes dimensiones, cuya característica principal es la de estar excavada en la roca. Su planta es circular y posee un interior que es realmente hermoso y sobrecogedor, además destaca por tener una acústica asombrosa.
La Plaza del Senado: una explanada que alberga, en su extremo norte, a otra iglesia importante, en este caso se trata de la Catedral luterana de Helsinki, de corte neoclásico, y la también cercana catedral ortodoxa de Uspenski –considerada una de las catedrales ortodoxas más grandes de Europa Occidental-.
En esta plaza se ubica también, pero en el lado este, el Palacio del Consejo del Estado (1822), de aquí deriva precisamente su nombre, ya que fue el lugar en donde estuvo el senado de Finlandia hasta el año 1907. Opuestamente, está el edificio de la Universidad de Helsinki.
Finlandia ha sido también la cuna de una gran cantidad de personas que, por distintos talentos naturales, han quedado en los registros mundiales como genios: tal fue el caso, por ejemplo, de Jean Sibelius (1865-1957), compositor finlandés que innovó de manera muy personal las creaciones musicales de la época. Y como no podía ser de otra manera, Helsinki le ha erigido un monumento en su honor que también es una de las atracciones de la ciudad: es un diseño de la escultora Eila Hiltunen compuesto por cientos de tubos de acero que le dan un aspecto bastante particular. Sibelius fue un referente del patriotismo de Finlandia, ya que en su momento se rebeló contra el régimen soviético y luchó por la independencia de su país.
La Plaza del Mercado, por su parte, está ubicada en la zona costera, frente al mar y es el lugar de encuentro preferido para comer salmón, carne de reno o platos tradicionales de la zona. También es un punto comercial de gran relevancia para ir de compras y adquirir todo tipo de productos típicos: desde recuerdos como los gorros de piel rusos y objetos tallados en madera, hasta bebidas espirituosas de Finlandia (como es el caso de la vodka tradicional).
Helsinki, como ya se ha mencionado, también resalta por su intensa vida cultural, siendo considerada una de las más importantes de Europa Occidental: allí se puede visitar también el Teatro Nacional Finlandés, uno de los más antiguos y que está ubicado muy cerca de la estación de tren, en la plaza Rautatientori.
También hay una gran variedad de Museos –se calculan más de 60-, los cuales, si se tiene la posibilidad, merece la pena visitar: el Museo Nacional de Finlandia (Finlands Nationalmuseum), a sólo diez minutos a pie del centro de la ciudad, aúna colecciones arqueológicas y etnográficas que son muestra de la vida del país desde la prehistoria hasta nuestros días; el Museo de Arte Contemporáneo (Kiasma), que exhibe una lo mejor del arte contemporáneo finlandés con cerca de 4.000 obras; el Museo del Diseño (Taideteolisuusmuseo), ubicado en el centro, que ofrece un recorrido por la historia del diseño de este país báltico.
Y también se puede nombrar al Museo Mannerheim, dedicado al comandante en jefe, regente y luego presidente tras la guerra civil que trajo como consecuencia la independencia finlandesa de los rusos.
![]()
Vista de Suomenlinna, foto wikimedia
Para finalizar este recorrido (escueto, ya que ha dejado afuera a otros puntos turísticos interesantes) no podemos dejar de nombrar ni a Suomenlinna, la fortaleza que remonta a la época de dominación suecia, ubicada a la entrada del canal del puerto sobre una serie de islas empalmadas entre sí por intermedio de puentes y que fue también nombrada Patrimonio Mundial de La Humanidad por la UNESCO, ni al Parque Esplanadi: un lugar al aire libre lleno de lugares de compras y paseos en el cual se pueden observar todas las últimas tendencias en lo que al diseño refiere.
Helsinki, es una ciudad muy bella del norte europeo que, además de ser capital de Finlandia y, por ende, ser el corazón de este país, merece la pena visitar por la gran cantidad y variedad de atractivos que ofrece, así que ya sabes, agenda a Helsinki como parte de tu recorrido por la zona nórdica de Europa.
helsinki es lo mas hermoso de la tierra no cabe duda de la gran cantidad de lugares maravillosos que existen y k me fascinarian conocer algun dia.
nesecito ir a finlandia mi sueño es conocer esa cieudad tan hermosa, el sueño de un chico sera alcansable o inalcansable
yo he ido a helsinki y he flipado esta guapisimo hay un monton de cosas chulas.
he tenido la suerte de visitar helsinki tres veces pero pido a dios que me permita viajar muchas veces pues para mi finlandia es maravillosa y no tiene ni punto de comparacion con ningun otro pais su gente es formidabl y cuando piso tierras finlandesas la emocion me embarga y mis ojos lloran de felicidad asi que algun dia vere cumplido mi sueño vivir en hesinki durante buena parte del año aprovecho la ocsion para el que lea esto viaje alli no se defraudara todo lo contrario dan tdo por el turista viva finlandia viva hesinki kiitos
Visite ese Finlandia! y me pareció hermosa esa su capital, llena de equidad entre lo natural y la vida citadina! los pájaros, las ardillas, las liebres, entre otros, majestuoso su organización, con respecto a el libre transito para los peatones, ciclistas y automóviles entre otros medios de transporte, de verdad es un país con una calidad de vida ejemplar!… con ganas inmensas de volver a estar allí y conocer aun más de su gentilicio cultura e idioma!
ps esta muy bonito jeje