
Gandía (denominada según la tradición la Ciudad Ducal) es un municipio de la Comunidad Valenciana (España) situado en la comarca de La Safor, de la que es capital, y cuenta con cerca de 77.400 habitantes (según datos de la INE de 2007). Entre el mar y las montañas, posee una ubicación sumamente privilegiada, además, tiene una rica herencia histórica. Su oferta hotelera es tal que merece la pena echar un vistazo a las distintas posibilidades de alojamiento en Gandía. Sus orígenes se remontan al Paleolítico, periodo del que han quedado vestigios, como lo demuestran las excavaciones realizadas en las cuevas del Parpalló y les Meravelles; también se han encontrado restos ibéricos y hasta se comprobó un proceso de romanización. Su auge comenzó a fines del siglo XIX, y aunque tuvo importantes crisis debido a la guerra civil, la ciudad de Gandia supo recuperarse con el cultivo de la naranja y ya a partir de los años sesenta, con el turismo.
Para los amantes del aire libre y que desean pasar sus vacaciones frente al mar, nada mejor que recorrer la gran extensión de playa de Gandia (desde la Escollera Norte del Puerto hasta el río Vaca). Algunas de las playas para visitar son: Playa Naturista (una de las playas nudistas que existen en la Comunidad Valenciana, autorizada y señalizada), Playa de l’Ahuir (tiene dunas), Playa Venecia (es pequeña y tranquila, de arena fina rodeada por un cordón de dunas fijadas con vegetación), Playa Rafalcaid (también posee arena fina y dorada, es de ambiente semi-urbano y delimitada por una línea de pequeñas dunas fijadas por vegetación mediterránea), etc. Después nos encontramos con el Paseo Marítimo, el cual posibilita la integración ambiental, teniendo como resultado una mejor calidad paisajística de la zona. En definitiva, en Gandia el visitante se encontrará con paisajes ricos en contrastes, lo cual llenará los ojos y el alma. Además, toda esta maravillsa natural es acompañada de un fantástico clima durante todo el año. Después de deleitarse de las extensas y hermosas playas, al norte de la ciudad, se pueden contemplar las agrestes montañas y sierras, entre las que se destaca el Montdúver -con 841 metros de altitud-, el Barranc de l’Infern y el Circ de la Safor.

Más allá de los paisajes más bellos, en Gandia el ambiente festivo se hace sentir a lo largo de casi todo el año a través de sus variadas celebraciones, como: Sant Antoni del Porquet (17 de enero), tradicional fiesta en honor al patrón de los animales; Fallas (16-19 marzo) -que han sido declaradas de Interés Turístico Nacional-; Semana Santa, Noche de San Juan (24 de junio), Fiestas marineras en honor de la Virgen del Carmen (16 de julio) y Feria y fiestas de Gandia (finales de septiembre – principios de octubre). Y dentro del ánimo festivo, cada noche en esta localidad permite disfrutar de ofertas lúdicas, sobre todo en época veraniega. En discotecas, pubs, terrazas junto al mar -con música en vivo-, también con los espectáculos de fuegos artificiales o las actuaciones folklóricas, la noche cobra una magia que se mantiene hasta la salida del sol.
Por último, visitar Gandia predestina a conocer no sólo sus bellos paisajes, sino también destacados monumentos, como:
Casco urbano, núcleo medieval de la villa, rodeada por una muralla que fue construida a principios del siglo XIV. A fines del siglo XVI una serie de terremotos provocó el derrumbe de numerosos edificios. Las murallas desaparecieron a finales del siglo XIX, y quedaron sólo tres torres que hay entre el colegio de las Escuelas Pías y el río, el Torreón del Pino y la Torreta de la calle de Pérez de Culla. Este fue inaugurado a fines de 1998.

La Iglesia de Santa María (foto), una colegiata de 1499, construida durante los siglos XIV, XV y XVI por la familia ducal. Es de estilo gótico -mezclado con otros de diversas épocas-, y contó con valiosas obras de arte, como el retablo del altar mayor, obra de Paolo de San Leocadio, sobre talla de Damiá Forment, el cual se perdió -junto a otras joyas artísticas- cuando fue incendiada durante la guerra civil española. Fue restaurada a partir de los años cuarenta. Su edificio, más conocido como la Seu, celebró en al año 1999 su 500 aniversario. La colegiata fue declarada monumento histórico-artístico en 1931.

El Palacio Ducal (foto), el cual ha sido objeto de numerosas restauraciones, fue la casa natalicia de San Francisco de Borja. En él destaca el Patio de Armas –gótico- y la Galería Dorada -del s. XVII, con azulejos originales de la época-. Está considerada una de las mansiones señoriales más importantes de la Corona de Aragón, y tiene gran interés como obra arquitectónica debido a sus diversos estilos artísticos, es así que fue declarado monumento histórico-artístico.
El Ayuntamiento, que ocupa un edificio con fachada de estilo neoclásico, se erigió en 1778. La fachada correspondiente del siglo XVIII fue lo único que se conservó en la reconstrucción del edificio en 1982.
La Escuelas Pías, cuyo edificio -antigua universidad de Gandia- fue fundado por el duque San Francisco de Borja y donado a la Compañía de Jesús, se encuentra en la puerta de acceso al centro histórico de la ciudad. Tuvo un largo proceso de rehabilitación en 1992, que concluyó en 1998.
Continúa en importancia histórica el Hospital de Sant Marc, de estilo gótico, el cual tuvo su remodelación más importante durante la primera mitad del siglo XVI; la Alqueria del Duc, un edificio fortificado, declarado de interés histórico-artístico, que se encontraba en ruinas hasta que fue adquirido por el Ayuntamiento de Gandia en 1981. Actualmente, se ha convertido en la escuela de hostelería comarcal y centro de desarrollo para el turismo. Por último, el Castillo de Bairén, medieval, que fue adquirido por el Ayuntamiento.
la playa nudista de l,ahuir es bastante lamentable , he dejado de ir por la innumerable cantidad de gente que pasea por ayi , no tienes intimidad , la publicidad que le hacen es engañosa hoy en dia no es ninguna playa tranquila , si por el colectivo nudista pero no por el textil que no nos respetan , encima han urbanizodo tanto que si miras a los lados ves gandia y xeraco de cerca. es patetico
Gandía dispone de un entorno idóneo que combina oferta cultural, sol y playa, montaña y el encanto de los pueblos y municipio de alrededor. Una oferta turística que ha de ser bien canalizada y mejorada. La calidad de los locales y una seria apuesta por el cuidado del turista ha de ser la apuesta de futuro.
Pese a todo, estaréis de acuerdo que tampoco es bueno generalizar, y por tanto, tanto Gandia como alguna de sus playas no es patético. Os invito a conocer otros aspectos de la ciudad y disfrutar de toda una oferta que mejora día a día.
Un saludo
podriais añadir algunos parques