Barcelona es de las grandes ciudades españolas en las cuales cada rincón puede ser una nueva sorpresa, en donde hay mucho más que gente, vehículos, edificios, árboles, estatuas y postes de luz. Barcelona tiene su Historia, y sus miles de historias: historias mininas, historias trágicas, historias emocionantes, y otras curiosas. Las ofertas de hoteles a tu disposición la convierten en una ciudad de imprescindible visita.
En este artículo te propongo hacer un recorrido por algunas de las tantas curiosidades históricas que se encuentran desperdigadas en esta gran metrópoli del noreste de España: ciudad que, circundada por el bello Mar Mediterráneo, es un centro viviente en constante ebullición, de seres humanos que van y que vienen, y que van escribiendo –tal vez sin ser conscientes de ello- nuevas historias. Día tras día, entre el ruido de sus calles, lo heterogéneo de sus ambientes, lo aireado de sus espacios verdes, y lo poco explorado de otros sitios recónditos, nacen algunas nuevas historias, y otras añejas resurgen, una y otra vez, en esta gran Barcelona.

La bella catedral de Barcelona
Y si de historia e historias hablamos podemos comenzar mencionando a la imponente Catedral de Barcelona, la cual ubicada en pleno barrio gótico de la ciudad, más específicamente en la plazoleta de la Seu, tiene una evolución que recorre varios siglos de la Historia. Su construcción, que demandó casi de dos siglos (XIII-XV), fue sobre los antiguos vestigios de la catedral románica, la cual a su vez se levantó sobre una iglesia de la época de los visigodos.
Este edificio religioso de dimensiones monumentales tiene también una misteriosa “cicatriz” que se puede observar en la fachada que da a la Plaza de Sant Lu: se trata de la huella que quedó de un anterior puente que comenzaba desde aquí y comunicaba con el Palacio Real Mayor, con el objetivo de que el Rey pudiese trasladarse directamente de un lugar a otro sin tener que descender a la calle.
En Barcelona también se conoce cuál es la casa civil más antigua: es una casona que data del siglo XII y que ha pasado por todo tipo de momentos, algunos de mayor esplendor, otros casi censurados, como su función de burdel en tiempos de postguerra. Esta añeja casa –restaurada en el 2000- se localiza en la calle Sant Doménech del Call, número 6, en la zona del antiguo barrio judío.

La casa más antigua de la ciudad, ubicada en la
calle Sant Doménech del Call, Nº6
En el también histórico barrio del Borne, un gran rostro de mujer madura tallado en piedra observa la calle desde las alturas: no es más que un vestigio de la Edad Media, en la cual muy poca gente sabía leer –sólo los de clases altas e ilustradas, y clérigos-, es por este motivo que se utilizaban imágenes o representaciones gráficas para comunicar o indicar. Esta gran cara o carassa –en catalán, de aquí se cree deriva el nombre de la calle en donde está ubicada- indicaba la proximidad de un prostíbulo.
Continuando con las antigüedades que condimentan la metrópolis, también podemos citar a la fuente más añeja de esta ciudad cataluña: se trata de una fuente gótica ubicada en la Plaza Sant Just, la cual, junto a la plaza en sí misma, tienen casi siete siglos de vida. Allí había anteriormente un cementerio en el cual se sabe se enterraron a los primeros mártires cristianos de la ciudad. La localización exacta de esta fuente antigua es en la esquina de las calles de la Palma de Sant Just y de Lledó.

Fuente más antigua de Barcelona
Por su parte, en la Plaza del Pi, al final de la calle Petritxol, está la Iglesia de Santa María del Pi, y enfrente de ella, un edificio con los esgrafiados más viejos de la ciudad: hechos con arena de playa, recientemente restaurados, se remontan al siglo XV.
En la calle Duran I Bas, hace unos 20 años, se descubrió una verdadera sorpresa con aires románicos: se trata de un antiguo acueducto hallado, casi por casualidad, en 1988 cuando se derribó un también añejo edificio, en el barrio conocido como “Vilanova dels Arcs”. Este acueducto traía agua desde el río Bésos.
En “El fossar de les Moreres”, plaza adyacente a la Basílica de Santa María de Mar, hay un pebetero de 12 metros de altura que se colocó en homenaje a los soldados caídos, a principios del siglo XVIII, en la Guerra de la Sucesión Española: cientos de barceloneses murieron defendiendo su ciudad, e incluso, varios de ellos fueron enterrados en el cementerio de dicha basílica; lo cierto es que la llama encendida en plena plaza es en conmemoración a aquéllos caídos aquél histórico 11 de septiembre de 1714.

El pebetero en El fossar de les Moreres. Foto: Wikipedia
La Basílica de Santa María del Mar también tiene más historias, curiosidades, o aún más, sus tragedias para contar: el rosetón que hoy puedes observar allí no es el original, el primero cayó sobre la multitud de feligreses reunidos en el día del Corpus en 1428, provocando la muerte de varias docenas de ellos. El causante de esta desgracia fue un seísmo que tuvo lugar en los Pirineos y alcanzó casi los 8 grados en la escala de Richter.
La Iglesia barroca de Sant Felip Neri también tiene un episodio sangriento del cual no estar orgulloso: en enero de 1938, más de veinte niños morían como consecuencia de un bombardeo fascista, en aquéllos años trágicos de la guerra civil española, las marcas de metrallas aún pueden observarse casi intactas en su fachada.

Marcas del bombardeo de 1938, en la Iglesia de Sant Felip Neri
Lo cierto es que Barcelona tiene muchas más historias llamativas o curiosas para relatar, tantas que se podría escribir un libro. Aquí sólo se han recopilado algunas para conocer, un poco más a fondo, a la gran ciudad que hoy día es una de las más importantes de Europa y que ha sido matizada con todos los colores imaginables a lo largo de su derrotero a través de los siglos.
Fuente: Fotos de Barcelona
Algunas fotos y el texto están extraídos de fotosdebarcelonapuntocom.
http://www.fotosdebarcelona.com/docs/Algunas_curiosidadesBCN.pdf
CItar las fuentes es de buena educación.
Hola Luís, precisamente esta persona fue expulsada del blog porque copiaba. Ahora mismo te pongo como fuente y te pido disculpas por ello en nombre del equipo de Smallsquid.
Primero: nunca he copiado nada, siempre me he limitado a investigar, recabar datos, tomar la información presente en internet, e incluso otras fuentes, (lo que, según a mi entender, hace un blogger), seleccionarla y estructurarla, siempre con mi propio estilo.
Segundo: si he tomado fotos de ese sitio, lo cual es cierto, y no he citado la fuente, ha sido un descuido mío (siempre procuré colocar de donde provenía la foto, se puede ver en cualquiera de los artículos, y si no repetía debajo de cada foto era porque las tomaba de la misma fuente… en fin, si fue así, pido sus debidas disculpas.
Tercero y último: me siento agraviada, no sólo porque se dice algo que no es cierto: que COPIO, y encima que ése fue el motivo por el cual se me “expulsó”, una verdadera mentira, cuando me fui por mi propia cuenta y decisión. Qué desilución me he llevado.
Atte, Carla de Oyarbide
Dejar claro q yo no soy el autor de fotosdebarcelona.com ni tegno nada q ver con esa web. Sólo era una anotación de buenas maneras.
Dice mucho de vosotros tan rápida resolución. Bravo!
El problema en estos casos es la copia completa de texto y fotografías porque las curiosidades que se cuentan en la web que Luís cita ya las había escuchado yo en infinidad de ocasiones, incluso algunas son habituales entre los guías que realizan los itinerarios del Barri Gòtic. Son de dominio público.