Vacaciones y cruceros son dos palabras íntimamente ligadas en nuestra mente. Inmediatamente imaginamos –y con razón- que nos faltarán horas para divertirnos mientras el tiempo se nos pasa volando entre las horas de navegación en alta mar y las distintas paradas que nuestro crucero hará. El hecho es que llegamos a conocer gente de distintas culturas tanto a bordo del barco como en las ciudades en que desembarcamos por unas horas. Ni qué decir cuando tomamos un crucero con rutas poco comunes que aparentemente están fuera del circuito habitual de los cruceros. Por ejemplo podemos hablar de un crucero que, en cinco días, se concentre en el lejano oriente cubriendo la ruta de ciudades en China, Corea del Sur y Japón. Se imaginan esa experiencia, mucho por aprender y conocer. El crucero parte del puerto de Shangai en territorio chino. Es más que conveniente llegar a Shangai con días de anticipación pues es una cultura totalmente distinta que conviene conocer de cerca y además se trata de la ciudad más grande de la China por lo que el tiempo se convierte en nuestro enemigo.

Imagen tomada de Wikipedia
Shangai es la capital económica de China y una ciudad bastante cosmopolita, con varios rascacielos y excelentes piezas arquitectónicas que la distinguen. Pero la historia de Shangai empieza a forjarse con los primeros refugiados mongoles que llegaron hasta esta zona mil años antes de la era cristiana. De ahí en adelante se empezaron a desarrollar actividades como la pesca que fue la que potenció su desarrollo. Para el siglo XII se incorpora la industria del algodón pero es en 1553 que se considera oficialmente el nacimiento de Shangai con la construcción de las murallas de la ciudad. Ya en tiempos más modernos, Shangai pasa a convertirse en puerto estratégico para el comercio internacional. Hay mucho por conocer en esta ciudad que está llena de edificios, ríos, canales y lagos. Uno de los atractivos turísticos más requeridos es la calle Bund y sus 24 edificios que aglutinan diversos estilos arquitectónicos entre los que destacan el barroco, el románico, el gótico y el renacentista. Estando en el Bund, podemos visitar el antiguo Banco de Hong Kong, la Campana Big Ching, el Banco de Shangai y por supuesto dar un paseo por el hermoso malecón de la calle a orillas del río Huangpu.

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En la otra orilla del Huangpu, nos encontramos con el distrito Pudong donde podemos ver la impresionante Torre de Televisión Torre de Oriente, la tercera más alta del mundo y con tres majestuosas esferas. Luego podemos marchar hacia el centro histórico de la ciudad y visitar los hermosos Jardines Yuyuan. Este jardín es la historia misma, diseñado durante el reinado de la dinastía Ming en el siglo XVI. En seguida nos vamos a la Plaza del Pueblo a admirar el Gran Teatro de Shangai junto con otros lugares de interés turístico como el Museo de Shangai y el Edificio Gubernamental. Estando en Shangai, es una magnífica oportunidad para visitar el Templo del Buda de Jade. Aquí podemos apreciar las hermosas estatuas de jade que llegaron de Birmania en el siglo XIX. La imagen de Buda pesa nada menos que tres toneladas y tiene casi dos metros de altura. También podemos ir a los restaurantes tradicionales de China, ubicados en el Xintiandi. Dios santo, se pasó rápido el tiempo y casi olvidamos que nos espera el crucero que nos llevará hasta la Isla de Jeju, en la parte más meridional de Corea del Sur.

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La isla es de origen volcánico, destacando el monte Halla. El clima subtropical de la isla ha hecho que se forme extensa vegetación como se puede apreciar alrededor de los lagos que se han formado en los cráteres. Este generoso clima ha hecho que también se forme una impresionante cascada. La cultura es un tanto distinta a la de Corea y está representada en diversas leyendas y en los Harubang o “abuelos de piedra” que son esculturas practicadas en bloques de lava. Si tenemos suerte, podemos apreciar al pájaro carpintero, picoteando uno de los tantos árboles que se levantan en sus bosques. Es tiempo de partir hacia nuestro último destino en territorio japonés. Se trata de la ciudad de Kagoshima en la isla de Kyushu al sur del país. Esta isla es de tradición milenaria y considerada como la cuna de la civilización japonesa. El relieve es montañoso y podemos apreciar bastantes lagunas termales diseminadas a lo largo de la región, las cuales son de gran atractivo turístico sumadas a los distintos rituales y esencias que se nos ofrecen para atraer la buena suerte. Nuevamente el tiempo nos ha vencido pero aún tenemos un as bajo la manga ya que regresamos a Shangai donde pensamos quedarnos unos días más.