Barbados es una de las islas que conforman las Antillas Menores, localizadas en el Mar Caribe, las cuales también están bañadas por las aguas del océano Atlántico.
Esta Isla, la más oriental de todas, tiene una extensión de 34 km de largo y 23 de ancho. Fue descubierta por colonos europeos en el siglo XVI: según se cree, los primeros occidentales en pisar su suelo fueron españoles, sin embargo, fueron los portugueses quiénes la visitaron luego y la bautizaron Barbados.

“Barbados” proviene de “Os Barbados” –en portugués- y significa, precisamente como uno intuye en primera instancia, “Los Barbudos”. Esta denominación fue acuñada por Pedro Campos, uno de estos antedichos exploradores que se basó en una especie de higuera autóctona de la isla cuyas raíces largas y aéreas asemejan barbas.
Lo cierto es que, tras varias idas y vueltas y migraciones intermedias, Barbados pasó en el año 1627 a manos de la Corona Británica, situación que se prolongó por más de tres siglos, hasta que, finalmente, en 1966 la isla obtuvo su autonomía y pasó a formar parte de la Commonwealth.
Más allá de su historia, y lo que nos interesa en este artículo, es que Barbados constituye, hoy en día, uno de los lugares turísticos de mayor importancia del mar Caribe. Y si para algo sirve la pequeña incursión en sus orígenes que se realizó anteriormente es para rescatar y resaltar las notorias influencias y huellas británicas que se pueden observar en esta bella isla.
Su capital, Bridgetown, ubicada en la costa sudoccidental de la isla, en la bahía Carlisle, fue fundada en 1628 por los ingleses y, con sus cerca de 97.000 habitantes –la gran mayoría de ellos de origen africano-, es la ciudad más grande y populosa.
Barbados es una isla cuyo interior es más bien de tipo montañoso (su punto más alto es el Monte Hillaby, con más de 330 mts.), sin embargo, hacia la costa predominan los llanos, presentando pocas ondulaciones.
Una de las mayores atracciones de esta isla es, a parte de sus playas paradisíacas, la belleza submarina: allí hay gran diversidad de arrecifes de coral, siendo un verdadero espectáculo para todos aquellos que gusten de explorar las profundidades del lecho marino.

Actualmente, esta isla es elegida por una multitud de turistas, en especial por norteamericanos y europeos, los motivos de dicha elección saltan a la vista: Barbados abunda en bellezas naturales, playas paradisíacas, está equipada con comodidades para todos los gustos y brinda servicios y actividades variadas durante todo el año.
La cultura en Barbados es una rica combinación de su pasado británico con la cultura popular propia de los descendientes africanos (en su momento, traídos a la Isla en calidad de esclavos para trabajar en las plantaciones, que, en su mayoría, eran de caña de azúcar). Por ello, en Barbados no faltan los bailes, la música rítmica, los colores y una gran algarabía reinante.
Y de esta particular cultura se desprende también la celebración característica de los Carnavales en la Isla y de otras festividades que suelen atraer la concurrencia de extranjeros: uno de estos es el Holetown Festival que conmemora con baile y fiesta en las calles el arribo de los primeros colonos ingleses, allá en 1627.
En Semana Santa se festeja también en Oistins –otra de sus ciudades- el Oistins Fish Festival que celebra la firma de la Carta de Barbados en el siglo XVII. Estos días son ideales para comer bien, bailar, y participar en competiciones de pesca y vela –deportes, todos ellos, bien propios de la Isla-.
Sin embargo, la gran protagonista de Barbados son sus playas de ensueño: un total de 97 km de costa. Las ubicadas en la zona oeste (las que desembocan al Caribe) son las más populares y buscadas por el turismo: sus arenas son más finas y con tonos rosados que crean un verdadero cuadro junto a las aguas cálidas, calmas y transparentes. Son muy conocidas las playas de Batts Rock, Paynes Bay, Flokestone Park, Gibbs, Mullins Bay, entre otras.
Por el contrario, las del este, que dan al Atlántico, son las elegidas por los aficionados al surf y windsurf debido a que sus aguas más agitadas son ideales para la práctica de este tipo de deportes.
Por su parte, Bridgetown ofrece un amplio abanico de posibilidades para sus visitantes: desde restaurantes donde se pueden degustar platillos típicos –muchas veces, bien condimentados- que incluyen guisantes, arroz, pescados varios y mariscos, y frutas tropicales propias de la región como mangos, papayas y guanábanos, o recetas traídas de Europa o de Estados Unidos, hasta paseos de artesanías y tiendas, muchas de ellas ubicadas en su calle principal, Broad Street.

Bridgetown, capital de Barbados
National Heroes Square, es una de las plazas más importantes de esta capital, la cual, hasta 1999, era conocida como Trafalgar Square –sí, con el mismo nombre que la londinense-, allí puede observarse el monumento a una de sus personalidades históricas relevantes: Lord Horatio Nelson, quién anduvo por Barbados unos meses antes de morir en la Batalla de Trafalgar.
Otras atracciones son: el Queens Park, un bello parque en donde a su vez se puede ver lo que fue la vivienda del comandante inglés, y que actualmente alberga un teatro y galería de arte. Asimismo, allí se pueden admirar dos ejemplares añejos y enormes de Baobab –árboles originarios de Madagascar-, los cuales muy posiblemente sean, con sus 18 metros de diámetro, los de tronco más grueso que se puedan hallar en todo el Caribe.
La religión también ha dejado sus magníficas construcciones en esta tierra insular: tal es el caso de la Catedral Anglicana St. Michel, construida entre 1660 y 1665 con un estilo arquitectónico típicamente colonial británico, o de la Catedral St. Patrick´s, que sufrió un incendio en 1897 y fue reinaugurada dos años después, con la fachada que mantiene en la actualidad. Asimismo, se puede admirar la belleza de la Sinagoga Judía, la cual, construida en 1654, es la más antigua en su especie del hemisferio oeste.
Finalmente, también podemos citar a otras dos grandes ciudades de la isla que son de gran interés por la calidad y cantidad de sus hoteles, restaurantes y tiendas: Holetown, lugar en donde tiene lugar el antedicho festival y que destaca también por haber sido el primer asentamiento inglés en la zona; y Speightown, ciudad – puerto de relevancia para la región, además de constituir también otro centro importante de compras y turístico.
Así que ya sabes, en Barbados puedes encontrar todos los elementos necesarios para hacer de tus vacaciones toda una ocasión de verdadero goce y disfrute enteramente caribeños.

Soy peruana, y mis raices vienen desde barbados mi abuelo llegó al Perú a fines del siglo XIX o comienzos del siglo XX, mi abuelo se llamaba Richard Nathaniel Turpin Cagney llegó aquí casi a los 50 años, y según me acuerdo mi papa comentaba que llegó a borde de un barco pues él era cocinero de a bordo. Es todo lo que se de él y no sabemos nada acerca de su pasado, me gustaría mucho saber como puedo conoce más acerca de mi familia. Muchas gracias por la atención.
Hola. Mucho sabría agradecer si me pueden enviar información sobre todo lo referente a la cultura de Barbados especialmente sus bailes típicos.
Muchas gracias