El norte de África sedujo desde hace siglos a viajeros, inmigrantes y colonos que buscaban tierras nuevas, costumbres distintas y por qué no decirlo, riquezas propias. Muchas de las ciudades de esta parte del continente africano aún hoy siguen siendo destinos turísticos reclamados que bien podemos incluir en nuestra agenda de viajes anual. Qué tal si nos decidimos a visitar Argelia y más propiamente, su capital, la ciudad de Argel que se encuentra en las costas del Mar Mediterráneo.

Vista de Argel
Se le suele conocer como “Argel la blanca” debido al color de sus edificios al igual que Casablanca. Curiosamente se trata de las ciudades más románticas y turísticas del norte de África y también comparten la similitud de tener una zona moderna y una zona antigua bien diferenciada dentro de la ciudad. Podemos llegar a Argel a través del Aeropuerto Houari Boumedienne que dista unos veinte kilómetros de la ciudad hasta donde llegamos en un bus en menos de treinta minutos.
La capital de Argelia nos aguarda con un clima mediterráneo muy agradable que nos permitirá recorrer a pie la ciudad. Lo primero que hay que visitar en Argel es la parte antigua de la ciudad en el barrio Casbah. Se trata de un pequeño distrito lleno de calles que forman una especie de laberinto. Casbah está construida sobre una colina que nos da magníficas vistas de la ciudad.
A medida que avanzamos hacia el mar, vemos que este barrio está dividido en zona alta y zona baja donde podemos hallar mezquitas junto a otros edificios que datan del siglo XVII. Aquí debemos visitar las mezquitas Kechaua, Djemmá el Djedid y Djemá el Kebir. Esta última data del siglo XI y fue construida por Yusuf ibn Tasufin. Luego debemos visitar la Iglesia de la Santa Trinidad que data de 1870 y admirar sus interiores practicados con bellos mármoles coloreados que contiene inscripciones de antiguos residentes ingleses.

Basílica de Notre Dame d' Afrique
Luego podemos ir a conocer el Museo Bardo que contiene esculturas antiguas y mosaicos locales. En Argel también hay que conocer la Iglesia de Notre Dame d’ Afrique que data de mediados del siglo XIX y donde podemos ver perfecta combinación de estilo romano y bizantino. Aquí veremos la sorprendente estatua de la virgen caracterizada como una mujer de raza negra y la estatua del Arcángel Miguel hecha de plata sólida.