Zarautz, esencia señorial y una playa única

Siempre digo que si tuviera que elegir un lugar donde vivir que no fuera Barcelona, probablemente elegiría algún lugar en Euskadi o en otra comunidad del norte de España como Galicia, Asturias o Navarra. En el caso del País Vasco, las razones son muchas y ejemplo de ello es el lugar que hoy os presentamos.

Playa de Zarautz

A sólo 20 kilómetros de San Sebastián encontramos la bella localidad de Zarautz, donde por encima de todo destaca una espléndida playa de 2 kilómetros de largo muy amplia y perfecta para disfrutar del sol en la costa de Guipuzkoa. Gracias a su playa, Zarautz es una de las cunas del surf de la costa vasca al lado de otras poblaciones como Mundaka. La forma de las olas que llegan a sus costas y el viento racheado por su apertura hacia el mar permiten que los surfistas planeen sobre sus tablas hasta la orilla. En el caso de ser bañistas no os preocupéis, pues normalmente se limita una zona para que los surfistas practiquen sin poner en peligro al resto de visitantes.

Además de la playa, impresionante de día y de noche, Zarautz cuenta con más atractivos. Podemos realizar un paseo interesante para ver su patrimonio histórico y monumental. Las calles Trinidade, Nagusia, Orape o Zigordia nos trasladan a calles estrechas que formaban el núcleo de la ciudad antes de que se fuera extendiendo alrededor de su playa para dar lugar a los actuales caseríos y edificios señoriales y las zonas ajardinadas.

Entre los edificios y monumentos más importantes está el Palacio de Narros, del siglo XVI, que fue residencia de verano de la reina Isabel II de Inglaterra, algo palpable en el jardín típico inglés que lo rodea, o del jesuita Padre Coloma. La Casa Torre de los Zarautz también destaca, con una construcción inicial del siglo XV a la que se añadió 300 años después el campanario que ahora preside. La Iglesia Parroquial de Santa María La Real es otro lugar interesante, principalmente por la riqueza artística de su interior con obras como el retablo de Andrés y Juan Araoz y el sepulcro de Lope Martinez de Zarauz.

Alojarse en Zarautz, pese a su aspecto ostentoso, no tiene porque ser muy duro para tu bolsillo. Cuentas, por ejemplo, con la posibilidad de alojarte en uno de los dos campings que se encuentran en el municipio. Uno está al pie de la colina y otro en lo alto de la misma. Las vistas desde arriba son increíbles, con toda la playa de Zarautz y el campo de golf situado a su lado derecho, pero siempre tienes que pensar en que la subida también es algo dura a según qué horas del día. También dispones de hoteles de categorías diferentes para todos los bolsillos.

Por último, si tienes oportunidad, no dejes de comer o cenar un día en el restaurante de Karlos Arguiñano, también junto a la playa, donde seguro que todo estará “rico, rico” y hecho con “fundamento”. ¡Agur!

Foto: jlastras en Flickr

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