El atractivo turístico mas famoso de Estonia es su capital, Tallinn. Una encantadora ciudad báltica cuyo centro medieval ha sido considerado por la UNESCO como el mejor conservado del norte de Europa. Sin embargo, todo país que se precie esconde en su interior atractivos naturales que son el orgullo de sus habitantes. En el caso de este pequeño país, el mejor ejemplo es la cascada de Valaste.
Esta cascada artificial, con una caída de 30,5 metros, es la más alta de los países bálticos. Se precipita sobre un klint báltico, un escarpe o acantilado de caliza formado como producto de la erosión. Este hecho ya dota a la cascada de características y colores peculiares que la hacen de lo más visitable en verano, pero es en invierno cuando las bajas temperaturas la dotan de una estética aún más curiosa. El agua de la cascada se congela y sus alrededores conforman un paisaje plagado de estalactitas y otras formas fantasmagóricas.
La cascada de Valaste es parte del curso del río que lleva el mismo nombre. Se considera artificial puesto que el recorrido del río que lleva a la cascada tiene su origen en unas obras de drenaje llevadas a cabo en los años 70, pese a que ha sido la madre naturaleza la que ha permitido la existencia de la cascada. Además, el agua erosiona su base al caer, por lo que es cada vez más y más alta. Así, mientras hasta hace algún tiempo se consideraba que su caída era de 20 metros, en 2003 se aprobó como oficial la altura oficial de 30,5 metros.
En 1996 la Academia de Ciencias de Estonia declaró la cascada Patrimonio Natural y Símbolo Nacional, y desde entonces se han construido varios elementos que facilitan la visita del lugar. Por ejemplo, un mirador y unas escaleras de caracol que permiten acceder al mismo, así como tiendas de sounevirs y pequeños restaurantes que funcionan durante todo el año. Y es que la cascada de Velaste es un mundo distinto en cada estación del año, y siempre vale la pena descubrirla.
Nuestra protagonista se encuentra en el condado de Ida-Viru, 7 km al noreste de la ciudad de Kothla- Jarve. A su vez, el citado condado también se encuentra al noreste de Estonia, entre el Báltico y el lado Peipus y relativamente cerca de la frontera con Rusia.
Si viajas a Estonia y tienes previsto hacer ruta por el país, no dejes escapar la oportunidad de descubrir la cascada de Valaste. No te arrepentirás.