Donde Viajar

Escapadas
Escapadas en cruceros

Conocer nuestro organismo en una escapada en crucero

Saber si nos produce malestar, o si simplemente le tememos al agua
Marcelo Ferrando Castro
07:38h Martes, 03 de marzo de 2009
0

Siempre hablamos de las ventajas que tienen las ofertas en cruceros de fin de semana en cuanto a tiempo y costos, pero usualmente olvidamos remarcar algo que también les cede cierta importancia y quizás más todavía que los otros puntos. Se trata de probarnos a nosotros mismos. Si, así como lo habéis escuchado.

Cruceros en la costa, ideales si el agua nos trae algún problema

Cruceros en la costa, ideales si el agua nos trae algún problema

¿No conocéis a nadie que le tenga pánico al agua y/o a los barcos? Pues quizás nosotros seamos uno de ellos y no lo sepamos pues jamás hemos estado en un barco, y hasta no vivir la experiencia no podremos saberlo, mucho menos si no solemos temerle al agua, ya que nos dará a pensar que en un barco, nos sentiremos igual.

Pero no es lo mismo, estar en el agua cerca de la costa y controlando la situación, que estar en alta mar donde lo único que podemos llegar a ver en nuestro entorno es agua y más agua. Quizás en ese momento si nos sintamos impotentes y cojamos pánico a dicho elemento natural. Por ello creo que son buenas las escapadas en cruceros.


Precisamente porque son breves, de no más de tres días pues por ello son de fin de semana (que inteligente que soy…) y además suelen tener escalas en cortos períodos de tiempo como así tampoco estarán mucho tiempo en alta mar pues los destinos son cercanos, como por ejemplo España-Baleares.

Aquí podremos ponernos a prueba y comprobar si tememos o no la situación, como para poder emprender en un futuro, un viaje más extenso. Pero no sólo por si le tememos al agua nos puede servir una escapada en cruceros de fin de semana, sino para conocer el comportamiento de nuestro cuerpo en un barco.

Escapadas en cruceros, arribando a destinos en breve tiempo

Escapadas en cruceros, arribando a destinos en breve tiempo

Los movimientos del barco suelen causar en muchos diferentes dolencias como náuseas por ejemplo, o malestares varios. Por ello es que un crucero breve puede servir como medidor de nuestro comportamiento en alta mar, antes de emprender un crucero sí de los soñados.

Ambos casos nos sirven, como fue dicho, para ponernos a prueba nosotros mismos y conocer nuestro organismo y a nosotros mismos. Claro, más recomendable es, aparte de la propia curiosidad, en el caso de estar pensando en hacer un crucero de mayor duración, donde si tenemos alguno de estos problemas, podremos vernos en una situación no compleja ni mucho menos peligrosa, pero si incómoda para nosotros mismos.

Imagen crucero costero: sebastián ceriani en Flickr
Imagen crucero en puerto: Daquella manera en Flickr

Comentarios (0)

Se el primero en comentar.

Queremos saber tu opinión

Publicidad
Publicidad
© Copyright 2012, SmallSquid S.L. está gestionado con WordPress