El paraíso terrenal habita en los hoteles en Miconos, donde la arquitectura de casas blancas resalta entre su mar y su cielo tremendamente azules. Perteneciente a un grupo de islas conocidas como las Cícladas (en Grecia), está situada entre Tinos (al noroeste), Siros (al oeste), Paros (al sudeste) y Naxos (al sur). Aunque es un pequeño sitio de una superficie de apenas 86 kilómetros cuadrados y cuenta con apenas más de 6.000 habitantes, es una de las mayores atracciones turísticas del mundo, porque allí el paisaje paradisíaco invita al visitante a soñar con los ojos bien abiertos. Fue construida en forma de laberintos para poder ocultarse de los piratas; hoy esos caminos zigzagueantes resultan un encanto de la perdición. Además, según la mitología griega, en Miconos se desató la batalla entre Zeus y los Gigantes.
Una vez en la isla se nota el constante viento que sopla siempre fuerte, lo cual hace que el calor del verano se viva sin problemas. Una imagen típica del lugar, además de su arquitectura, son los molinos de viento junto a la ciudad. Sus calles estrechas y sinuosas conducen entre las casitas típicas del lugar, pintadas de blanco sus paredes mientras que las puertas de madera lo están de azul; y sus balcones decorados por las más bellas y coloridas flores. Aunque todo el pueblo tiene esa imagen tradicional, hay un barrio, pequeño, llamado Pequeña Venecia en el que las casas difieren de las descritas, ya que están construidas sobre el mar al estilo veneciano, con preciosos balcones de madera y verandas de colores. Se trata de uno de los sitios más populares en toda la isla y el más fotografiado por los turistas.
Se llega a Miconos, que está en medio del maravilloso Mar Egeo, después de unas 3 horas y media en ferry desde Atenas. Sus aguas transparentes son otro de los escenarios más espectaculares que alguien pueda conocer, entre la sencillez y la elegancia, este sitio ofrece pura diversión. Durante siglos estuvo oculta, hasta que en la década del cincuenta del siglo XX fue descubierta por intelectuales que arribaban para visitar las ruinas de la vecina Delos. En los años siguientes (los sesenta) se transformó en el destino turístico de la comunidad gay y de inmediato se convirtió en el de de los miembros, privilegiados, del jet set (desde gente de la realeza hasta modelos top). Al parecer fue Jackie Onassis y su marido, el magnate griego, quienes la impusieron como uno de los más fabulosos destinos de esta clase social. En la actualidad, de todos los rincones del mundo, llega gente (en su mayoría de alto poder adquisitivo, ya que es uno de los destinos más caros de Grecia) para dejarse llevar por la fantasía de un lugar de ensueño.
De la increíble Grecia, Miconos es el lugar de vacaciones más conocido, y es así que en época estival se llena de turistas, ávidos de belleza. A orillas del Mediterráneo, posee toda una serie de restaurantes, discos y clubes de moda que funcionan cada noche, durante todo el año. Estos lugares son bien aprovechados en horas del atardecer, para preparase para la eterna noche. Primero se disfruta de una gustosa cena (ya sea en exclusivos restaurantes, cercanos a la Matoyanni, o en otros más económicos, como los bares que rodean la iglesia Paraportiani o las tabernas de comidas típicas que se hallan por toda la ciudad). Una vez llegada la oscuridad, el pueblo toma vida y se vuelve aún más bello y sofisticado; y el ánimo de celebración de la gente que va y viene se traspasa a las asombrosas playas. Además de pasar una agradable vida nocturna, durante el día se pueden realizar interesantes comprar en sus numerosas tiendas, visitar lugares arqueológicos, museos o disfrutar de sus ciudades más destacadas. Por ejemplo, entre sus sitios más encantadores se encuentra Ano Mera el cual, después de Hora (la capital de Miconos), es el pueblo antiguo más importante de la isla. En el se encuentra el monasterio de Nuestra Señora Tourliani, el cual cuenta con sofisticadas esculturas de madera, además de una valiosa colección de vasijas, vestiduras y bordados eclesiásticos. Asimismo, en este sitio se hallan las mejores playas de la isla: Agios, Stefanos, Psarou, Kalafatis, Platis Gialos, Ornos, Elia y Panormos. Por su parte, Hora, cuenta con un puerto en el cual están amarrados desde pequeños barcos pesqueros hasta lujosos yates. En ella se destacan las impresionantes iglesias, las pequeñas tabernas y las tiendas que venden recuerdos típicos del lugar. Otro sitio de interés de la isla es el edificio Town Hall, que fue construido en 1785 por la delegación rusa, y que aún hoy conserva su diseño original. Continuamos por el museo arqueológico, que contiene descubrimientos de tumbas de la isla cercana de Rhenia, esculturas, jarrones y figuras.
Por último, dejo la frutilla del postre, las paradisíacas playas. En ellas las arenas doradas contrastan con el azul profundo del mar, y están rodeadas de un paisaje de rocas, colinas y casitas. Las hay para todos los gustos y necesidades, playas especiales para familias, para adolescentes o para gays, para descansar o para divertirse toda la noche, playas nudistas y otras en las que se puede practicar deportes acuáticos. La mayoría de ellas está ubicada en la costa sur, como: Ornos -una de las más grandes-, Paradise -con música disco las 24 horas-, Agios Ioannis, Paraga -una de las primeras en aceptar nudistas- y Super Paradise. Por su parte, las playas del norte son más apacibles, y entre ellas destaca Panormos donde los deportistas van a practicar desde windsurf hasta beach vóley.