Además de los sitios de interés más conocidos en Nueva York, existen otros lugares para visitar luego de haber tomado los vuelos a la ciudad que nunca duerme. Y qué mejor que empezar por un viejo conocido de Bilbao como el Museo Guggenheim que se encuentra incluido acertadamente dentro de la llamada Milla de los Museos, yendo por la Quinta Avenida y bordeando el Central Park. La iniciativa para la creación de este museo fue del magnate Solomon R. Guggenheim quien deseaba un recinto especial para el depósito de su colección personal de arte.

Museo Guggenheim tomada de Wikipedia
El arquitecto designado para el proyecto fue el entonces afamado Frank Lloyd Wright quien lamentablemente no pudo ver la finalización de su diseño al igual que el propio Solomon Guggenheim. Los trabajos de construcción se dilataron desde 1942 hasta 1959 por problemas burocráticos. Recién en esta fecha el Museo Guggenheim abrió sus puertas al público con una edificación bastante particular que no se salvó de las críticas de algunos artistas quienes sostenían que la arquitectura del lugar no le hacía ningún favor a las obras de arte que contenía.
Aducían que la inclinación del lugar dificultaba colgar los cuadros de manera adecuada. Sin embargo, para casi todos los visitantes, el edificio resulta una obra de arte en sí misma. Se trata de una espiral descendente para lo cual es necesario subir en elevador hasta lo alto para luego ir descendiendo y admirando las obras a nuestro paso.
Seguramente el diseño fue pensando en el gran porcentaje de personas de avanzada edad que visitan los museos y para los cuales resultaría prácticamente imposible hacer un recorrido tradicional cuesta arriba y por escaleras. De hecho, la exclusiva arquitectura del Museo Guggenheim resultó también de gran interés para el director de cine Tom Tykwer quien no dudó en elegir este recinto como la locación para una de las escenas más memorables del film Agente Internacional, protagonizada por el británico Clive Owen.

Agente Internacional tomada de Flickr
En dicha escena se aprecia un espectacular tiroteo que ocupa casi todos los pisos de la espiral. Si usted aún no ha visitado el Museo Guggenheim, pues le aseguramos que luego de ver este film, estará más que interesado en realizar una visita. En este museo verá lo mejor del impresionismo y postimpresionismo además de disfrutar de una maravillosa vista del Central Park.