Varsovia fue declarada Patrimonio Histórico de la Humanidad por la UNESCO, luego de su reconstrucción, tras ser completamente destruida durante la Segunda Guerra Mundial. La actual capital de Polonia (lo es desde 1956), es una ciudad que emana arte y cultura, bellamente mágica e intrigante, donde se conjugan expresiones artísticas de vanguardia y los señoriales castillos, palacios e invalorables museos.

Varsovia es una ciudad de contrastes. Los bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial y los saqueos nazis, la desbastaron por completo. La reconstrucción en un principio se orquestó en el centro de la ciudad, la zona denominada como Ciudad Vieja (Stare Miasto), donde se recuperaron antiguos edificios y castillos tal cual su arquitectura original. Luego, en los alrededores de la ciudad, las construcciones de los gobiernos comunistas añadieron su estilo gris y de cemento. Para finalmente, desde 1989, sumarle otro ingrediente a los contrastes de la ciudad: las edificaciones modernas que típicamente hacen a la imagen de las principales metrópolis del mundo.
Así, estas “capas” de estilos y diseños urbanísticos, que no se superponen ni tapan una a otra, sino que se conjugan entre sí, con el aditamento de la actividad económica en sus calles, la convierten en una ciudad de nexos, entre el pasado y el presente, entre la Europa del Este y del Oeste.
Varsovia, ciudad de castillos, palacios y arte, atesora en sus museos obras de importantes artistas de todos los artistas plásticos, como Sandro Boticelli o Rembrandt, por sólo nombrar dos.

Desde la época comunista, la ciudad gozaba de un gran movimiento artístico, que tras la apertura democrática al capitalismo, tuvo sus cambios, modificaciones y contrastes. Algunas expresiones artísticas (subvencionadas por el Estado comunista) han decaído, pero al mismo tiempo han florecido otras.Varsovia cuentas con instituciones culturales de renombre y fama mundial, como la Orquesta Filarmónica Nacional (Filharmonia Narodowa). Si la intención es disfrutar de la agenda cultural de la ciudad, hay que viajar entre los meses de septiembre a julio, donde se desarrolla en su máximo esplendor la temporada cultural. Aunque en los meses de verano, se realizan también diversos festivales y espectáculos al aire libre en las plazas de la ciudad.
Toda la música, desde el permanente homenaje a Frederic Chopin que se escucha en la ciudad (nación a 54 km de Varsovia, y vivió allí antes de instalarse definitivamente en París) hasta el jazz con las Jornadas Estivales o el Jazz Jambore, pasando por el rock y otros estilos musicales; toda la música canta en los oídos de los turistas de Varsovia.

La mejor opción para poder apreciar las múltiples opciones que hay, es tomar alojamiento en Varsovia y pasar varios días allí. Aunque si sólo tienes tres días destinados a la ciudad, algunos lugares que no pueden faltar en el recorrido, son –primero y antes que todo- la Plaza del Caso Viejo y los callejones de alrededores. Algunas de estas calles no aparecen en las guías turísticas de la ciudad, porque se han priorizado otros espacios. Por eso precisamente, es recomendable el caminar y recorrer el centro de la ciudad libremente.En este camino, nos encontraremos con el Castillo Real y diversas iglesias, la Plaza del Mercado, el Monumento al Soldado Caído o el Monumento a Chopin, el palacio de Belweder o el palacio de Staszic, el Palacio de Cultura y Ciencia, entre muchos otros.
Párrafo aparte, para destacar al Parque Lazienki, un verdadero oasis en el corazón de Varsovia. Cuenta con más de 80 hectáreas, y antiguamente era lugar de descanso de los reyes. El Parque Lazienki es ideal para encuentros románticos a la orilla de su lago, para picnics, y caminatas saludables. En él encontramos el Palacio sobre el Agua, una construcción de estilo neoclásico, fina y elegante que engalana al majestuoso jardín. Para recorrerlo y disfrutarlo aún más, se ofrecen góndolas que se pueden alquilar por un bajo precio, y así navegar por el lago.

Cerca del Parque Lazienki encontramos el Palacio de Wilanow, a unos 10 km del centro de la ciudad, y cierra el denominado Camino Real de Varsovia (principal ruta turística de la ciudad).El Palacio era la residencia del rey Juan III Sobieski, hoy es un museo que sólo se puede visitar en grupos y con guía asistente. La exposición se divide en dos partes, por un lado la Galería del Retrato Polaco (retratos hechos por prominentes pintores polacos y extranjeros sobre monarcas y personalidades de la historia del país), y luego los salones y cuartos que constituyen el Palacio. Construido hacia finales del siglo XVII, su exquisito estilo barroco no fue blanco de las destrucciones de la Segunda Guerra Mundial.
El Parque Wilanow, donde se emplaza el Palacio, tiene una superficie de 43 hectáreas, y cuenta con un jardín de rosas al estilo neorrenacentista; un jardín decorado por columnas, figuras de dioses y floreros; y parques de paisaje. Los jardines del Parque Wilanow fueron construidos en distintas épocas.
Varsovia, Praga y Budapest son las principales ciudades, turísticamente hablando, de Europa Centro-Oriental. Que en la última década han ampliado la calidad y cantidad de servicios para el turista.
Por eso, luego de los recorridos a edificios históricos, monumentos, museos y parques, deberás tener en cuenta algunas cosas al momento de prepararte para conocer la noche de Varsovia. En la ciudad no hay restricciones de horarios, por lo que bares, discotecas y confiterías están abiertos hasta que se va el último cliente. Ve preparado a divertirte. Para ingresar a los casinos de Varsovia hay que vestir de riguroso traje y corbata. Muchos de los hoteles en Varsovia tienen su propio casino.
Con respecto al clima, hay que saber que en invierno las temperaturas se ubican por debajo de 0º, mientras que en verano llegan a 30º, aunque las lluvias (casi diarias) hacen que el calor en la ciudad no sea agobiante. La recomendación si viajas en verano es, entonces, que no olvides de llevar un paraguas.
Desde septiembre a noviembre, las temperaturas rondan los 15º en descenso, y eventualmente hay lluvias. El Otoño de Oro de Varsovia, es una de las épocas ideales para viajar a la ciudad.
Ya hacia fin de año, el frío, la niebla y la nieve cubren la ciudad, las temperaturas descienden debajo de 0º, y los días duran apenas 8 horas. Es la temporada para practicar esquí, o conocer la Varsovia de los reyes que ilustra las imágenes románticas de la ciudad.
Imágenes: fotos 1: ayuntamiento de Varsovia
fotos 2 y 3: jtoledo
foto 4: Pawel Kabanski