Trondheim, vikingos y realeza a tocar del Ártico

Trondheim es la tercera ciudad más grande de Noruega, pero no la tercera en discordia. Durante dos siglos fue la capital de este país escandinavo, y aún hoy cuenta con el honor de ser escenario de algunos de los acontecimientos más destacados que ocurren en él. Sin ir más lejos, es el enclave vikingo por excelencia, como se puede descubrir en varios museos y rincones de la ciudad.

Trondheim


Con una población que no alcanza los 170.000 habitantes, esta localidad crece a orillas del río Nidelba y a tocar del fiordo de Trondheim, el tercero más largo del país. Teniendo en cuenta que los fiordos noruegosson una de las mayores atracciones naturales al norte de Europa, esta pequeña y encantadora ciudad puede ser un buen punto de partida para descubrirlos.

Pero, ¿qué ofrece Trondheim al turismo más allá de la belleza natural de su entorno? Su atractivo por excelencia es la catedral Nidaro, la más grande de los países nórdicos y la catedral medieval situada más al norte del mundo. Su fachada principal, bella aunque algo recargada, impacta al visitante y le da la bienvenida. En su interior la tenue iluminación incrementa el misticismo y el valor histórico que la envuelve, pues era, es y será el lugar donde los reyes noruegos son coronados, las princesas se casan y los miembros de la realeza son ordenados.

Casas típicas nórdicas en Trondheim

Más allá de esta visita imprescindible, los amantes de la buena suerte encontrarán su fortuna cruzando el puente que comunica con el casco antiguo. De este modo se accede por el portal Lykkens, la Puerta de la Felicidad. El lugar donde se dice que los sueños se hacen realidad. Al otro lado nos esperan coloridas casitas de estilo escandinavo, pues allí es donde toman todo su protagonismo. En ese sentido, son especialmente llamativas aquellas que se alzan a orillas del río Nidelba, vigilando el cabal en su camino a la desembocadura. Un lugar ideal para los amantes de la fotografía.

Como cabía esperar, el verano es el mejor momento para visitar esta ciudad. En esa época las temperaturas oscilan entre los 5º de mínima y los 20º de máxima. En invierno, en cambio, se alcanzan temperaturas de hasta -7º bajo de cero. Y sí, podrían ser peores encontrándose tan al norte. Pero pese encontrarse a solo 500 km del Círculo Polar Ártico (mucho más al norte que Oslo y Bergen), la corriente del golfo estabiliza el clima de Trondheim.

Así que si tenéis previsto un viaje a Noruega, o a tierras nórdicas y gélidas, no dejéis escapar la oportunidad de conocer esta bella ciudad.

Fuentes: Trondheim.es, Elblogdenoruega.com.

Fotos: Christian Haugen en Flickr.com.