
Las pilas de libros ingleses dispuestos sin orden ni concierto bajo el polvo, las estanterías curvas y la sensación de horror vacui indican que nos encontramos, sin lugar a dudas, en la librería inglesa con más solera de París: Shakespeare and company (rue de la Bûcherie, nº 37).
De ella, hace unos 30 años, aún Ramon Chao daba un consejo en su Guía secreta de París: si le dices, a la viejita que allí atiende, que eres español, ésta te invitará a una taza de té y departirá amigablemente contigo. El tiempo pasa, y dicha señora ya no está. En su lugar encontramos a un par de jovencitas con un acento inglés encantador. Y el mismo desorden de siempre.
Si no te dejas intimidar por la planta baja y decides subir las escaleras del fondo, comprobarás cómo la librería se transforma en un híbrido indeterminado, entre casa y biblioteca. Aquí los libros, que rebosan de las estanterías, ya no están a la venta. Pueden, sin embargo, consultarse: sea en una mesa, en una sala con ventana sobre el Sena; sea en una cama en la que, a veces, dormita gente o algún gato.
En medio del Barrio Latino, frente a Notre-Dame y sobre el Sena, este rincón de la librería Shakespheare and company –fundada por Sylvia Beach y antaño frecuentada por James Joyce, T.S. Elliot y Hemingway– constituye así un curioso remanso de paz en el que el bien merecerá la pena hacer un alto.
un sitio increíble. Mi única motivació para ir a Paris es esa libreria.
Hace años la descubrí leyendo.. y ahora.. es todo un reto para mi.
Suerte la tuya, espero que pasaras horas allí