
La ciudad italiana de Florencia, que concentra el mayor número de obras renacentistas del mundo, es un lugar ideal para contemplar y respirar arte. El esplendor de la ciudad es antiguo, entre el siglo XV y XVIII, la familia Médicis, adepta al mecenazgo y el coleccionismo, convirtieron la capital de la Toscana en un centro de arte, cultura y finanzas.
El edificio más imponente es la catedral Santa Maria del Fiore, conocido como Duomo. Fue construida en el siglo XIV, aunque la fachada data de XIX, resalta que casi todas sus paredes están recubiertas de mármol. Un elemento que sobresale por su importancia arquitectónica es la cúpula diseñada por Brunelleschi, que tiene 45 m de diámetro y 100 de altura. Junto al Duomo se encuentra el Baptisterio del que resaltan sus puertas con relieves de bronce.
La Piazza della Signoria es como un museo al aire libre. En ella se pueden ver varias esculturas de las que destacan la fuente de Neptuno de Bartolomeo Ammannati y una reproducción del David de Michelangelo, el original del cual está en la Galería de la Academia. En la plaza también se encuentra el palacio Vecchio o della Signoria, que alberga el ayuntamiento de la ciudad, famoso por su alto campanario que es uno de los referentes de la ciudad.
Junto a la plaza se encuentra la Galería de los Uffizi, referente mundial de la pintura renacentista, en la que destacan obras como la Primavera o el Nacimiento de Venus de Botticelli. Otro museo prestigioso es el Bargello, que acoge una importante colección de esculturas.
El Ponte Vecchio (o puente viejo), que cruza el río Arno, es uno de los símbolos de la ciudad. Su singularidad recae en los pequeños comercios, principalmente joyerías, establecidos a lo largo del puente. Al otro lado del río, se encuentra el palacio Pitti, que cobija la colección privada de la familia Médici, y detrás del palacio, los jardines de Boboli guardan interesantes esculturas.
Además, Florencia cuenta con infinidad de iglesias de las que destacan las de San Lorenzo, San Marcos, el Santo Spirito, Santa Maria Novella y Santa Croce, que contiene las tumbas de Galileo, Michelangelo y Dante. Para obtener unas preciosas vistas de la ciudad y admirar toda su belleza en conjunto, hay que subir hasta la Piazzale Michelangelo o la iglesia de San Miniato al Monte.
Fotos: Albert González