Los agentes del sector turístico de Moscú han trabajado duro para desarrollar una nueva imagen de la ciudad que la sitúe como uno de los centros turísticos más importantes del mundo. Se ha convertido así en uno de los mejores lugares para la celebración de eventos, y el número de viajeros que visitan la capital rusa crece cada año. Sin embargo, le quedan aún varios retos por delante, y las autoridades pretenden asumirlos este año.
En el primer trimestre de 2012 el número de turistas extranjeros en Moscú aumentó un 21%. En 2011 se registró un crecimiento del 12% respecto a 2010. Basándose en estos datos, los expertos del sector creen que esta ciudad está jugando un papel cada vez más importante en el mercado turístico. Sus eventos anuales y festivales son especialmente atractivos para el turismo exterior, y cada vez más.
Sergie Shpilko, jefe del Comité de Turismo y Hostelería de Moscú, apoya firmemente la idea de que eventos como el Maslenitsa conseguirán convertirse en hitos a la altura de lo que el Carnaval significa para Río de Janeiro o Venecia. Sin embargo, por ahora están demasiado enfocados a la población local, por lo que será necesario un enfoque más internacional para lograr el éxito.
En otro orden de cosas, las autoridades locales están trabajando para mejorar el acceso y tráfico del turismo en la ciudad. En un futuro próximo planean iniciar rutas en autobuses turísticos de dos pisos, con audio guías disponibles en 8 idiomas. De hecho, ya han adquirido los vehículos. También se crearán tarjetas turísticas como de las que disponen otras capitales europeas, que permitirán acceder al transporte público y disfrutar de descuentos en múltiples actividades de la ciudad. Finalmente, se están preparando nuevas rutas y cruceros por el río Moscova.
Sin embargo, a la ciudad le quedará aún una asignatura pendiente de difícil solución: el alto precio de sus hoteles. Aunque es una de las demandas más comunes entre los turistas, se debe a los altos precios del sector inmobiliario en la actualidad. Es más, se espera que se sigan incrementando. Por tanto, no todo son alegrías en la capital rusa, aunque la visita siga valiendo mucho la pena.
Fuente: Tourism-Review.
Foto: Bernt Rostad.
