Rusia es ese país maravilloso que se extiende al este de Europa cubriendo con su superficie todo el norte de Asia.
Conocer completamente el territorio ruso se antoja como un reto prácticamente inalcanzable pero, afortunadamente para los europeos, las dos ciudades más importantes e interesantes de la Federación de Rusia se hallan en su extremo occidental, muy próximas (en relación a su dimensión global) al resto de ciudades europeas.

Viajar a Rusia no resulta tan sencillo. Al igual que para otras naciones no pertenecientes a la Unión Europea, necesitaremos un visado para entrar en el país. En ocasiones la tramitación de dicho documento no conlleva excesivas complicaciones, pero, en el caso de la Federación Rusa, conseguir toda la documentación necesaria probablemente se convierta en una tarea ardua que requiera bastante paciencia.
En la página del Ministerio de Exteriores se cita explícitamente la obligación de llevar siempre encima pasaporte, visado y la tarjeta de inmigración mientras estemos en territorio ruso. Quebrantar esta regla supondría la detención inmediata por parte de la policía rusa, que probablemente os mantendría retenidos en alguna comisaría hasta que pudiera verificar vuestros datos, a parte de cobraros la consiguiente multa.
Cuando yo viajé a San Petersburgo, tuve la suerte de no encontrarme en semejante situación, ya que no llegamos a ser registrados por la policía. Sin embargo, los demás viajeros y nativos nos confirmaron que es algo que les sucede muy a menudo a los turistas, de modo que vamos por partes:
Pasaporte: El carné de identidad no será suficiente para cruzar la frontera. Hay que tener el pasaporte en vigor y con una validez mínima de seis meses a partir del día que entréis en el país.
Visado: Para obtenerlo, la página del Ministerio especifica que debéis dirigiros a los Consulados de la Federación de Rusia en Madrid o Barcelona. Esa misma página especifica la documentación necesaria para su tramitación.
Aún así, os recomiendo hacer caso omiso, y es que, aunque ésa es la forma “oficial” de conseguir el visado ruso, realizar con éxito dichos trámites puede resultar complicado:
El Consulado Ruso abre solamente de 10.00 a 13.00h (horario poco concesivo para los que trabajan), y se requiere cita previa. (Consulados en Barcelona y Madrid):
Supuestamente, esta cita puede pedirse por teléfono (línea de pago abierta los días laborables de 9.00 a 18.00) pero yo siempre que llamé me encontré un contestador en ruso. También puede solicitarse vía Internet, más cómodo y gratuito, pero de todas formas no es tan sencillo conseguir toda la documentación que solicitan.
No sabría cómo orientaros para conseguir la “Póliza de seguro” o el “Voucher de servicios turísticos”, de modo que, en este caso concreto, recomiendo acudir a una agencia que os tramite el visado.
Si habéis preparado vuestra visita con una agencia de viajes, probablemente ellos mismos os solucionen el tema. En caso de que, como hice yo, lo estéis planificando por vuestra cuenta, deberéis acudir a una agencia especializada:
Iberrusia, con sede en Barcelona y Madrid, ofrece, entre otros servicios, la tramitación de dicho visado.
Se trata de presentarse un día en sus oficinas para dejar el pasaporte y un formulario previamente cumplimentado. Si no lo habéis rellenado, podéis hacerlo allí.
Os cobrarán 100 € por los trámites y el visado en sí, y podréis pasar a recoger el pasaporte en unas semanas.
Es mejor no dejar la tramitación del visado para el último momento, por si algún problema burocrático (a menudo los hay) pudiera hipotecar la posibilidad de tomar un vuelo comprado con tiempo.
Tarjeta de inmigración: La conseguiréis cuando os dispongáis a cruzar la frontera.
Si vais en avión, lo más probable es que la rellenéis en el aeropuerto correspondiente. Yo llegué a San Petersburgo en un bus nocturno proveniente de Tallinn y nos la facilitaron cuando subimos al vehículo.
Deberéis rellenarlo dos veces, una para vuestra entrada en el país y otra para la salida. Una de ellas se entrega al cruzar la frontera, momento en el que también os sellarán la otra. Guardadla con cuidado, ya que sin ella no se os permitiría salir del país.
Ya tenemos los tres documentos que necesitamos, pero todavía no hemos terminado. La legislación rusa exige que cualquier turista registre su visado antes del transcurso de tres días después de su entrada en el país. Omitir este trámite comportaría idénticas consecuencias que las anteriormente descritas para con la policía rusa.
Si os alojáis en un hotel, los miembros de la recepción efectuarán el registro sin mayor dificultad. Si, por el contrario, estáis en un hostal u otro tipo de alojamiento que no ofrece este servicio, lo mejor es que habléis con los miembros de la recepción para que os orienten sobre dónde podéis conseguirlo.
No soy capaz de ofrecer recomendaciones firmes acerca de este tema, de modo que me limitaré a exponer mi experiencia personal:
En el hostal en el que nos alojábamos, el Right Place Hostel, los miembros de la recepción (personas encantadoras) nos escribieron en un papel el nombre en cirílico de lo que buscábamos. Vagamos por las calles de San Petersburgo durante toda una mañana tratando de encontrar a alguien que nos indicara dónde ir y, tras varios intentos fallidos, conseguimos que una joven le tradujera a un hombre de allí lo que necesitábamos. Ignoro a qué se dedicaba ese tipo, que se pasaba los días en medio de una plaza con un peto junto a otros compañeros.
El hombre, que pese a no hablar una palabra de inglés se mostró muy amable, nos condujo a una oficina escondida en un edificio sórdido de un callejón. Su existencia no venía indicada en ningún cartel.
Allí, una mujer nos explicó en un inglés macarrónico que debíamos dejar el pasaporte y que al día siguiente podríamos recogerlo junto con el registro del visado.
Nos cobró cincuenta euros, y pese a que guardábamos ciertas suspicacias acerca de pagar por adelantado o dejar el pasaporte allí, no parecía haber más alternativas, de modo que accedimos. Le ofrecimos una propina al hombre, que había permanecido junto a nosotros, y, sorprendentemente, no la aceptó. Nos acompañó de nuevo fuera y volvió a la plaza donde lo habíamos encontrado.
Efectivamente, al día siguiente la mujer nos devolvió nuestra documentación junto con “el registro del visado”, un diminuto papel de fotocopia que también hay que guardar diligentemente.
Con esto ya tendríamos todo lo necesario para movernos tranquilos.
Como reflexión final, añadir que, personalmente, recomiendo no llevar encima todos esos documentos. Un pasaporte, con su consecuente visado, es algo demasiado valioso como para arriesgarnos a perderlo en un lugar como Rusia. Según mi punto de vista, lo mejor es alojar toda esa documentación en un lugar seguro (una maleta que podáis cerrar con candado, una taquilla con llave en cualquier hotel u hostal…) y llevar encima fotocopias de todas estas cosas.
Probablemente la policía no dé por buenas las fotocopias y os exija ver la documentación original, pero, aún así, es probable que el hecho de llevarlas sea suficiente como para convencerles de acompañaros al sitio donde os alojáis para poder mostrarles dicha documentación (cosa que os ahorraría el desagradable trámite de la detención policial) o para eludir la multa.
Enlaces de Interés relacionados:
Rusia:
http://es.wikipedia.org/wiki/Rusia
Página del Ministerio de Exteriores:
Consulado Ruso:
http://www.rusbar.com/article.sdf/202
http://www.rusmad.com
Vaya, vaya; me pasó algo similar en Vietnam, te obligan a ir documentadísimo y encima nosotras perdimos el vuelo de vuelta y pasamos un miedo horrible porque se nos caducaba el visado. Es una lástima que estas cosas le agüen a uno el viaje.
Saludos.