“Seule Paris est digne de Rome; seule Rome est digne de Paris” y no está demasiado alejado de la realidad. Esta famosa frase que expresa que “Solo París es digna de Roma, solo Roma es digna de París” se refiere a la hermandad de ambas ciudades. Sabido es que casi todas las ciudades del mundo suelen hermanarse con otras, pues en el caso de estas dos el asunto queda más que claro.
Y no es una idea muy errónea cuando conocemos ambas ciudades y vemos el verdadero esplendor de ellas. Ya hemos hablado de Roma en ocasiones anteriores, por lo que hoy toca París, pero no cualquier aspecto sino que tomaremos su principal avenida, la Avenida de los Campos Elíseos para recorrerla en esta lectura y descubrir que nos deparará nuestra estancia en la hermosa “Ciudad Luz“. Igual con ello te animas a reservar habitación para el fin de semana en un hotel en París.

Arco del Triunfo. Foto: Benh en Wikipedia
Y para comenzar nada mejor que describir la famosa calle, cuya extensión es de 1880 metros abarcando desde el célebre Arco del Triunfo hasta la Plaza de la Concordia, plaza ésta que ocupa el décimo lugar en tamaño en Francia. Estos Campos representan el eje histórico de París y el mismo se prolonga por el Museo del Louvre y por supuesto, por el Jardín de las Tullerías. Es de visita obligatoria para todos aquellos que arriben a la ciudad luz por la importancia que tiene esta calle para la historia de Francia y sobre todo para los propios francés que suelen referirse a ella como “la plus belle avenue du monde“, o la más bella avenida del mundo, tal su traducción.
Pero intentemos comenzar este recorrido de la mejor manera y para ello lo primero que debemos hacer en partir desde el Arco del Triunfo, ubicado en el extremo oeste. Con sus 49 metros de altura y 45 de ancho, fue ordenado construir por el mismo Napoleón Bonaparte tras su victoria en la batalla de Austerlitz, cumpliendo así la promesa que hizo a sus soldados: “volveréis a casa bajo arcos triunfales“.
Pero la belleza del Arco la debemos apreciar bien de cerca y no limitarnos a su majestuosidad. Así apreciaremos las cuatro esculturas, una por pilar, que lo complementan, el Triunfo, la Paz, la Resistencia y la Marsellesa. Pero no debemos limitarnos aquí sino observar detenidamente sus muros.
En su parte interna encontraréis los nombres de los 558 generales del Imperio Francés, mientras que en sus caras externas veréis las grandes victorias de Napoleón como los nombres de los más grandes revolucionarios de Francia. Además so nos permite ascender al techo y observar la ciudad como también encontramos dentro del Arco un museo que explica su historia.
En el otro extremo de la avenida Champs-Élysées encontramos la famosa Plaza de la Concordia, cuya historia es más impactante que el propio sitio. Sobre todo al ser el sitio escogido durante la Revolución Francesa para colocar la guillotina donde posteriormente serían ejecutados Luis XVI y su esposa María Antonieta.
Esta plaza fue construída en 1748 en honor al restablecimiento del rey, en ese entonces Luix XV (el Bien Amado) luego de una larga enfermedad. En ese entonces se colocó una estatua ecuestre del monarca que sería derribada y luego fundida en el año 1792, más concretamente el 11 de agosto de ese año.
En ella hoy día podemos observar el famoso obelisco de Luxor, donde sus jeroglíficos merecen ser vistos de cerca e incluso, ser fotografiados para nuestro placer. A unos metros de la plaza podemos conocer la Iglesia de la Madelaine, católica, y su construcción es más que llamativa al tener forma de un clásico templo romano. En este lugar fue realizado uno de los más importantes funerales de Estado, el del célebre compositor Camille Saint-Saëns, quien incluso fue organista de la Madelaine entre 1858 y 1877.

Iglesia de La Madelaine. Foto: Boricuaeddie en Wikipedia
La prolongación de esta famosa avenida se da con el mencionado Museo del Louvre y del Jardín de las Tullerías, otrora el famoso Palacio de las Tullerías que fuera incendiado por La Comuna el 23 de mayo de 1871. Ambos palacios (Louvre-Tullerías) se encontraban unidos gracias a que Napoleón III finalizara las obras originales. Luego de esa noche de mayo, sólo quedó en pie el Louvre aunque hoy podemos ver los nuevos Jardines de las Tullerías, alrededor del museo.
En definitiva todos aquellos que ya estén alojados en un buen hotel en París no deben perder la oportunidad de recorrer esta famosa avenida, la más importante de la ciudad y una de las más importantes del mundo entero.

Plaza de la Concordia. Foto: Editor at Large en Wikipedia
Es sin dudas uno de los paseos más hermosos que podéis hacer en el mundo y en cuanto a avenidas creo que sólo comparable con la Gran Vía de Madrid, sobre todo por la cantidad de sitios que encontraréis a vuestro paso, todos ellos símbolos de la ciudad y de un país entero.
Sólo en la Avenida de los Campos Elíseos el poder apreciar el Arco del Triunfo y en el otro extremo la Plaza de la Concordia, nos significará a nosotros entrometernos en lo más profundo de la historia de Francia, siendo ambas representaciones de dos momentos cruciales en su vida, por un lado el gran Napoleón Bonaparte, y por otro la plaza más importante de la Revolución Francesa, uno de los más importantes acontecimientos de la historia y además, el hecho que determinó el fin de la época Moderna para dar paso a la época Contemporánea.
Imagen Avenida de los Campos Elíseos: Chepry en Wikipedia

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2 Comentarios en “La Avenida de los Campos Elíseos en París”
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