El patrimonio histórico de Sevilla

Foto: centro de sevilla
Al sureste de la Península Ibérica, en la Provincia de Andalucía, encontramos la bella ciudad de Sevilla, capital de la misma, encontrándose a orillas del río Guadalquivir. Es la cuarta ciudad de España en cuanto a población con casi 700.000 habitantes y se caracteriza por ser un destino turístico importante a nivel mundial al poseer numerosos jardines, iglesias y otra enormidad de edificios importantes. En una gran cantidad de ellos, se encontrará en forma de relieve el lema de la ciudad NO8DO, el cual se traduce como “NO MADEJA DO” (no me ha dejado) y según narran las leyendas, se refiere a la lealtad que mantuvo Sevilla con el Rey Alfonso X el Sabio, durante el momento de la guerra con Don Sancho, su hijo en pleno siglo XIII.
Su historia se remonta al siglo IX a.C., cuando aparece el pueblo Turdetano, los cuales le dieron su primer nombre, Spal. Más adelante, sería dominada por los fenicios y los cartagineses. El mayor aporte fue otorgado por los primeros, que debido a su dominación pacífica, produjeron un gran intercambio cultural, influenciando a los locales en el desarrollo del comercio. Por el contrario, las duras batallas entre los tartessos y los cartagineses, culminó con la dominación absoluta de los segundos, exterminando así al pueblo de los tartessos. Ya en el 206 a.C., bajo el mando de Escipión, las tropas romanas invaden el territorio derrotando a los cartagineses, pero debido a la desconfianza que poseían sobre al ciudad conquistada, deciden fundar una nueva muy cercana, llamada Itálica, de la que hoy en día quedan sus ruinas.
En tanto, Julio César, decidió cambiar el antiguo nombre de Spal, rebautizándola Hispalis, además de ser uno de los conventos jurídicos de la Beatica. Las nuevas ciudades fundadas, presentaban características diferentes, Itálica era una ciudad residencial, mientras que Hispalis se dedicaba al comercio, la industria y todo lo referente a las finanzas. Hacia el 49 a.C., era considerada una réplica de Roma, convirtiéndose en la ciudad más importante de la Hispania gracias a su puerto. En 177 (d.C.), existieron varios intentos de los moros de invadir la ciudad aunque sin consecuencias al ser derrotados fácilmente por los romanos.
La época medieval fue uno de los más conflictivos en la historia de Sevilla. Entre el 426 y el 584, sufrió varias guerras internas, siendo dominada por los vándalos primero, luego por los suevos y finalmente por los godos. Sin embargo, el año 585 marcará la historia de la ciudad, cuando Hermenegildo, hijo del rey godo Leovigildo, decide convertirse al catolicismo, sublevándose contra su padre y proclamándose rey. Al otro año, Recaredo (su otro hijo) asume al trono, otorgando a Sevilla de una época de gran prosperidad económica y cultural. A partir del 712, los musulmanes se hicieron del poder del territorio y la ciudad pasó a depender del Califato de Córdoba. Durante esta civilización, se entablaron cruentas guerras contra los Vikingos, a los que derrotaron completamente en dos oportunidades. A pesar de estos intentos, la dominación musulmana resultó muy favorable para Sevilla, al convertirla en una de las ciudades más poderosas de Al-Andaluz, y su riqueza cultural aumentó considerablemente. En 1248, la ciudad es reconquistada por los católicos, bajo el reinado de Fernando III de Castilla. Es sin dudas, la Época Moderna la que mejor le sienta, al ser durante la Conquista de América el principal puerto de salida desde Europa, convirtiéndose en la ciudad más importante de la modernidad.

Itálica. Foto: en-sevilla
Debido a su rica historia, es que encontramos entre sus numerosos barrios, varias edificaciones declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, entre ellas La Giralda, la Catedral, el Archivo de Indias y todo su entorno. Además se pueden visitar numerosos palacios, edificios de gobierno y casas palacios en lo que respecta a la arquitectura civil. Sevilla es una de las ciudades con mayor cantidad de Iglesias y conventos, destacándose entre ellas la Iglesia del Salvador de cierto estilo neobarroco, construida sobre una antigua Mezquita fundada en el siglo IX de la que aún existen vestigios, como el Patio de los Naranjos y el arranque de la Torre. También la Iglesia de San Luis, construida entre los años 1699-1731, la cual es la mejor representación del arte Barroco en Sevilla.
No podemos dejar de nombrar algunos de los sitios declarados Patrimonio de la Humanidad, como el Archivo de Indias, un antiguo edificio, construido en 1646 y destinado a los mercaderes para facilitarles el comercio de mercancías. En el siglo XVIII, el Rey Carlos III decidió reunir todos los documentos referentes al Nuevo Mundo, designando el antiguo centro de comercio con tal fin. Por otra parte, Alcázar, un conjunto de palacios debido a las sucesivas construcciones que se le han realizado, una encima de la otra y que funciona como Residencia ocasional de la Corona, constituyéndose así en el palacio real más antiguo de Europa, construido por primera vez en el siglo X. Finalmente, la ciudad romana Itálica es el restante sitio de gran valor histórico que les mencionaremos. Una ciudad íntegramente romana, de la cual hoy se pueden visitar sus ruinas.
Otros sitios que despiertan gran interés, son la Plaza de Toros y Museo de la Gran Maestranza, construida en el siglo XVIII, es una de las plazas más antiguas de España, donde en conjunto con sus construcciones del entorno, conforman una manzana casi triangular. La Plaza de América, construida con tres estilos diferentes: el pabellón renacentista, donde hoy se encuentra el Museo Arqueológico, el pabellón gótico, donde reside el Ayuntamiento y el pabellón mudéjar, el cual es en la actualidad, el Museo de Artes y Costumbres Populares. Finalmente, la Plaza España, construida con estilo regionalista, una mezcla del renacentista, gótico y mudéjar, tiene 200 metros de diámetro y un área de 14.000 metros cuadrados. En su entorno encontramos 48 bancos que se dedican a las provincias españolas y adornados con azulejos que reflejan diversos acontecimientos históricos propios, además de su escudo y el mapa de cada una de las provincias. Ambas plazas son construcciones de principios del siglo XX.

Puente de Alamillo, S. Calatrava. Foto: gpetersen
En lo que se refiere al alojamiento en Sevilla, la oferta hotelera es muy amplia, en hoteles que van de una a cinco estrellas. Agregándole a eso los hostales y las pensiones, conforman en total, cerca de 20.000 plazas de alojamiento, variando de precios según los gustos propios de cada visitante. Los hoteles tradicionales se alojan en el casco histórico de la ciudad, mientras que los más modernos se ubican en el entorno de los nuevos centros surgidos desde 1992, gracias al impulso que significó la Exposición Universal de ese año. Además encontramos en las inmediaciones del aeropuerto, de la sala de exposiciones y de la estación de ferrocarriles, modernos hoteles destinados, principalmente a las personas de negocios, debido a las modernas funcionalidades que presentan, como así las salas de congresos de última generación. Llegar a Sevilla es relativamente fácil, pudiendo hacerlo desde cualquier parte del mundo en forma aérea, si no en un vuelo directo, en un vuelo con escalas. Un sitio imperdible donde la cultura y la historia se mezclan con el descanso y la tranquilidad de la ciudad.

sevilla es la + bonita de españa y el mayor casco historico de europa!!toma yaa k arte esas costumbres esos cantares enamora de sevillaa!abanderada de el mundo en andalucia
hola amigos y amigas .de verdad este sitio es muy importante .ya que ofrece muchas informaciones sobre la ciudad de sevilla .pero amigos porque no habies habaldo de los monumentos historicos que les dejan los arabes en este ciudad .