El distrito de Monte Carlo

Un majestuoso casino, una compañía de ballet de prestigio y multitud de hoteles, restaurantes y comercios de lujo. Monte Carlo es el más famoso de los diez distritos de la ciudad-estado de Mónaco. Además, está a tiro de piedra del Palacio de Mónaco, del puerto y de la Catedral de San Nicolás, donde yacen los restos de Grace Kelly y el Príncipe Rainiero. Por si eso fuera poco, acoge el circuito urbano más famoso del mundo que, por cierto, tendrá lugar este fin de semana.

Casino de Monte Carlo

Monte Carlo-Mónaco, Mónaco-Monte Carlo. Al contrario de lo que se suele pensar, Monte Carlo no es la capital de este país que, por cierto, es el segundo más pequeño del mundo. Mónaco es una ciudad en sí misma. De hecho, se la considera una ciudad-estado que se divide en diez distritos, y Monte Carlo es uno de ellos. Muy probablemente el más popular, sinónimo de lujo y  de Fórmula 1. El distrito acoge buena parte del recorrido, incluida la línea de meta, del circuito más famoso (y también peligroso) del mundo, cuyo Gran Premio se disputará este fin de semana.

Monte Carlo tiene sólo unos 3.000 habitantes y bastante menos de 1 km² de superfície. El máximo atractivo de la zona es el Casino de Monte Carlo, gestionado por una sociedad de la que el Gobierno de Mónaco tiene la mayoría de participaciones. Lo más atractivo del casino quizás sea que fue construido por Charles Garnier, también arquitecto de la Ópera de París. Algo que debe importar poco a los millonarios que se acercan al lugar para participar en múltiples juegos de azar. Por cierto, este casino también es la sede del Gran Final del Tour europeo de Póquer. Además, el complejo también incluye Teatro, Ópera y Ballet. Estos tres recintos seguramente os suenen, pues tienen cierta fama internacional. De hecho, la compañía Ballet de Monte Carlo es una de las más prestigiosas del mundo.


Alrededor del Casino, en una de las calles vecinas, podemos encontrar una inmensa joyería con diseños de Cartier, Dior y Vuitton, entre otros. Lujo comercial, hotelístico y hostelero para hacer las delicias del turismo de alto standing y del famoseo que tiene por allí una segunda residencia. Sin embargo, los bolsillos menos abundantes también podrán disfrutar. Una forma de hacerlo es pasearse por los generosos jardines del distrito, alternados con fuentes y obras artísticas como las de Fernando Botero.

A pesar de que Monte Carlo se lleva la fama, su distrito vecino, La Condomine, tampoco se queda corto. Alrededor del mercado tradicional del Puerto de Hércules encontramos más de 200 tiendas de lo más chic. No obstante, el distrito más imprescindible es el que comparte nombre con el Principado, Mónaco. Es el distrito que acoge la vieja ciudad, la original. También la Fortaleza del siglo XIII, que alberga el Palacio de Mónaco, hogar de la Familia Real del país. Su mayor lujo se encuentra en su interior, con magníficas estancias que atesoran ricas colecciones artísticas. Se puede visitar desde abril hasta octubre, de 10 de la mañana a 6 de la tarde, por 8 euros. Otra de las visitas habituales en Mónaco es la tumba del Príncipe Rainiero y Grace Kelly en el mausoleo de la familia Grimaldi, en la Catedral de San Nicolás. Ella murió en un accidente de tráfico en 1982, y él la siguió el pasado 2005.

Si os decidís por visitar el Principado, este fin de semana es el momento ideal. Aunque no podáis acceder al circuito, daros una vuelta por sus calles estos días puede ser muy atractivo. Y, si los precios no os lo permiten, podéis abrir boca siguiéndolo por televisión. Monte Carlo luce en todo su esplendor en cada una de las curvas del circuito.

Foto: Monte-Carlo Casino por tylerdurden1 en Flickr.com.

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