Antonio Martínez
05:00h Jueves, 03 de diciembre de 2009
Existen muchos destinos a los que podemos acceder a través de los vuelos baratos. Ibiza es una de las mejores opciones, siguiendo la ruta del buen clima. Esta isla nos ofrece una fuerte oferta de ocio a la par de una excelente carta natural que podemos disfrutar en varias excursiones. Una de las mejores excursiones que se señalan en Ibiza es hacia el noroeste de la isla en donde podremos disfrutar del Mercadillo de las Dalias, un simpático aposento que nació casi a la par de la cultura hippie y que se ha sabido mantener a lo largo de todos estos años.

Mercadillo de las Dalias tomada de Flickr
Esta estancia la ubicamos en los alrededores de San Carlos y será un verdadero deleite no sólo para los simpatizantes de esta manifestación cultural –deberíamos decir contracultural- sino también para los amantes del arte en general. Aquí veremos fina artesanía mientras disfrutamos los típicos aromas a incienso, sándalo, lavanda y otros más o vamos redescubriendo las rasposas y desgarradoras notas de alguna canción de Janis Joplin que no habíamos escuchado antes.
Si somos un tanto más rigoristas con el significado de arte, también podemos disfrutar de otros vuelos baratos como por ejemplo a Sevilla, una ciudad que tiene una fuerte oferta cultural entre museos, monumentos civiles y religiosos y teatros. En esta ocasión podemos escoger el Museo de Sevilla como visita imprescindible a la segunda pinacoteca más importante de España.
Este recinto lo ubicamos en la Plaza del Museo y de él podemos decir que ha sufrido varias remodelaciones importantes entre las que podemos considerar la desamortización que obligó a los frailes residentes a abandonar el recinto para ser convertido definitivamente en museo de la ciudad. Los interiores de este museo nos dejan con la boca abierta pues se aprecia una hermosa zona de jardines alternado con un vestíbulo lleno de hermosos azulejos, y una iglesia.

Museo de Sevilla tomada de Flickr
En cuanto a la colección pues diremos que predomina claramente las temática religiosa, con una importante cantidad de obras que se obtuvieron a partir de expropiaciones de otros conventos –y decimos otros pues el Museo de Sevilla fue en un momento un convento con todas sus letras-. Sin embargo, en varias de las salas seremos capaces de apreciar excelentes obras de otras temáticas destacando el Barroco sevillano, el Barroco europeo, y el Renacimiento.