En Marruecos, como en casa
Hay muchas cosas que no se pueden comprar con dinero. Y una de ellas es estar invitado a comer en una casa marroquí, y mucho más en una boda. Por eso, si se tiene la ocasión, no hay que dejarla pasar. Como los marroquíes son muy hospitalarios, no es difícil conseguirlo y te harán sentir como si estuvieses en tu casa.
Las mujeres marroquíes cocinan unos platos riquísimos, los más típicos son los tajins (de pollo, cordero, pescado…), el cuscús y la harira. No puedes irte de Marruecos sin probarlos, aunque sea en un restaurante… Otra tradición es el té con menta, lo beben a todas horas, los hombres en las cafeterias y las mujeres en casa.
Otra experiencia que se debe vivir en Marruecos, es ir al hammam o baños públicos. Hay varios en cada …
