Los montículos de las termitas en Australia
Parecen una de esas formaciones naturales producto de una geología peculiar y de miles de años de movimientos tectónicos e inclemencias climáticas. También parecen obra de alguna civilización ancestral que, hace mil años, instaló en un rincón inhóspito sus homenajes a alguna divinidad ya olvidada. Pero nada más lejos de la realidad. Sus autoras son seres diminutos, de milímetros o apenas unos centímetros, que sin embargo demuestran el gran valor del trabajo en equipo.
Hablamos de las termitas, unos insectos con muy mala prensa dado su amor por la madera y otros materiales. Pero cuando su afición va más allá de destruir vigas y muebles, regalan obras de arte dignas del fascinante mundo que nos rodea. Y es que algunas especies de termitas fabrican unos nidos denominados ‘catedrales‘, enormes montículos de arcilla que pueden alcanzar …









