Tras celebrarse en Austria y Suiza con una excelente suerte para el fútbol español, la Eurocopa 2012 se desplaza esta vez hasta Europa del Este. Polonia y Ucrania han sido los dos países escogidos para celebrar conjuntamente el evento, por lo que cuatro ciudades de cada país serán las encargadas de acoger los encuentros entre selecciones.
Entre las sedes de la Eurocopa 2012 no podían faltar, por supuesto, las capitales de cada país. Al igual que Varsovia, Kiev es una de las anfitrionas de honor. Y en su caso también es la encargada de acoger la final, el partido más esperado de todos. También tres encuentros de la fase de grupos y uno de cuartos de final. En cualquier caso, ojalá la afición española visite la capital ucraniana el día 1 de julio. Si así es, tendrá la oportunidad de descubrir una bella ciudad muy poco frecuentada por el turismo occidental.
¿Qué hay en Kíev, más allá de un Estadio Olímpico con capacidad para 60.000 personas? Descubrirlo es fácil gracias a la red de metro de la ciudad, con cuatro líneas que conectan rápidamente cualquier punto turístico de la misma. El aliciente añadido de desplazarse bajo tierra es el mismo que el de Moscú. Algunas estaciones, como la de Zoloti Voroda, se encuentran decoradas cual palacios y a una considerable profundidad.
Quienes prefieran una ruta a pie, descubrirán cerca del Estadio Olímpico un centro comercial llamado Arena City. Allí tiene su inicio el bulevar Kreschatik (Хрещатик en cirílico), uno de los mejores paseos por la ciudad y el favorito de los ciudadanos de Kiev. Arbolado y lleno de músicos callejeros, es un lugar con mucha vida e ideal para compras.
Recorrerlo entero requiere ganas, pero tiene recompensa. Pasa justo por delante de la Plaza de la Independencia, punto neurálgico de Kiev y emblema de la Revolución Naranja. Y al final del mismo se encuentra un inmenso parque a orillas del Dniéper que alberga, entre otros atractivos, uno de muy futbolero: el estadio del Dynamo de Kiev.
Si hay tiempo para más, una visita a Kiev pasa por otros puntos imprescindibles. Vale la pena pagar los pocos euros al cambio que vale entrar en el Monasterio de las Cuevas (Peckerska Lavra), un inmenso monasterio cristiano ortodoxo plagado de monumentos. La Catedral de Santa Sofía y el Monasterio de San Miguel de las Cúpulas Doradas se encuentran uno frente al otro y conforman una de las fotos más bellas de Kiev.
Igual de imprescindible es la iglesia de San Andrés. Aunque más que por sí misma, por aquello que la rodea. Situada sobre un pequeño monte, la cuesta que lo desciende hasta llegar a la zona de Podol está llena de artesanos que venden verdaderas virguerías. Por lo general, a muy buen precio, aunque con la Eurocopa en la ciudad puede que ya no resulten tan económicas.
La Puerta de Oro o el inmenso monumento a la Madre Patria, que aún sobrevive a orillas del Dniéper con la hoz y el martillo en el escudo, son otras paradas obligadas en la ciudad. Aunque si no hay tiempo para todo, Kiev es uno de esos lugares a los que vale la pena volver. Lo importante en esta ocasión es que la Eurocopa 2012 regale grandes momentos a nuestra selección.
Foto: Meritxell Fandiño.