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El Jardín Botánico de Valencia

4.500 especies conviven al aire libre, en invernaderos modernistas y el "Umbracle" bañado de sombra
Joseph Mercier
15:17h Lunes, 09 de enero de 2012
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Los pájaros pían desde las ramas más altas. El aroma fresco de las Salvias envuelve toda la atmósfera. El otoño ha arrebatado las primeras hojas a los árboles más débiles. Caen a tierra y allí se quedan para empapar al paisaje de tonalidades verdes, rojas y amarillas. Se escucha el crujir de las piedras bajo los pies del caminante. Y al fondo, árboles y palmeras con años de historia apuntan majestuosos a los cielos que le brinda el otoño. Este es el entorno que nos ofrece cada día el Jardín Botánico de Valencia. Docencia, investigación, divulgación y educación son sus actividades principales. Trabaja por el conocimiento de la diversidad vegetal, por la conservación de las especies raras, endémicas o amenazadas de la flora del mediterráneo, así como también por la preservación de los hábitats naturales.

Jardin Botánico

Uno de los senderos del Jardin Botánico.

El Jardín fue fundado en 1567. Su nacimiento estuvo ligado a los estudios de medicina y actuó como huerta de plantas medicinales durante más de dos siglos. Se trasladó en diferentes lugares hasta el siglo XIX. No sería hasta 1802 cuando la Universidad de Valencia acordó su definitiva ubicación en las cercanías del convento de San Sebastián, al lado de las Torres de Quart. Durante algún tiempo, el Jardín estuvo abandonado, pero a finales del siglo XX, la Universidad le dio nuevamente vida e inició un proyecto de restauración que concluyó en el año 2000. Hace poco celebró su bicentenario, que lo convierte en el segundo jardín botánico más antiguo de España, después del de Madrid.

Hoy se trata de un espacio de 50.000m2 abierto prácticamente todos los días del año. No es un jardín botánico común. No es exclusivamente un Arboretum (dedicado a las colecciones de árboles), ni un Palmetum (colecciones de palmeras), ni un Orchidarium (colecciones de orquídeas), sino que es un conjunto de todo esto. Es un espacio peculiar donde se recoge todo un museo vegetal. En la actualidad, conviven más de 4.500 especies diferentes, ordenadas en 20 colecciones. La mayoría se encuentra al aire libre, otras ocupan los invernaderos en el centro del jardín y unas últimas el famoso “Umbracle”.

Jardín Botánico de Valencia

En el Jardín conviven 4.500 especies diversas.

El jardín es bien diferente a lo largo de las cuatro estaciones del año y nos ofrece un espectro de colores y una gama de aromas muy amplia. Este jardín universitario, escondido en medio de la ciudad, comprende una biodiversidad muy notable, desde la clásica Escuela Botánica, hasta las coníferas, plantas acuáticas y la valiosa colección de palmeras, única en Europa. Iniciada en el siglo XIX, esta última aglutina 150 especies (desde la datilera, pasando por la sabal y la washingtonia) y nos podemos dejar sorprender por los majestuosos ejemplares centenarios o por la inmensa palmera datilera (Phoenix dactylifera) de 34 brazos, conocida como la Carcassa. Destaca también por la forma curiosa de sus hojas (semejantes a un corazón), l’Arbre dels mil escuts (Ginkgo biloba), al que las parejas de enamorados suelen robarle siempre alguna. También el Branquiquiton rosa (Brachychiton discolor) que cubre los caminos de la Escuela Botánica, mientras que las de la Parra verge (Parthenocissus tricuspidata) alegran con sus vivos colores el muro de las enredaderas.

El visitante tampoco puede dejar de admirar los elementos arquitectónicos del Jardín. Los invernaderos de orquídeas y de plantas carnívoras son uno de sus potenciales atractivos. También el invernadero tropical de 1861 con sus 465m2 de vidrio. O el impresionante “Umbracle” de 1897, toda una estructura de hierro donde crecen plantas que necesitan sombra (las esciófilas), caracterizadas por tener unas grandes hojas de color verde intenso. En el medio hay una sugerente escultura de Andreu Alfaro, sobre la que pende de un hilo metálico una tilansia (o clavel de aire). Este es un ejemplar curioso que se nutre literalmente del aire, a través de las hojas.

Umbracle

El Umbracle, donde viven las especies esciófilas que necesitan sombra para su desarrollo.

Finalmente encontramos el edificio más reciente, inaugurado en el año 2000, que hace también de puerta principal, pero la primera función del cual es la de investigación y conservación del Jardín. En el edificio se encuentran los laboratorios de investigación, así como también el herbario de la universidad (con 300.000 ejemplares) y el banco de plantas endémicas, raras o amenazadas. ¿Cómo llegar al Jardín Botánico? La parada de metro de Turia, está a menos de cinco minutos del parque, por lo que caminando en dirección a las Torres de Quart no tendrá pérdida.

A propósito del Año Internacional de los Bosques 2011, declarado así por la ONU, para proteger los espacios naturales y evitar la deforestación mundial, el Jardín Botánico ha conmemorado esta iniciativa y se ha unido a esta causa con una campaña de divulgación y sensibilización, bajo el título: “2011 Año de los Bosques, Tesoros de la Naturaleza”. Una campaña que pretende realzar la importancia de los bosques, divulgar los peligros y amenazas a los cuales están expuestos y también impulsar nuevas medidas efectivas que acaben o mitiguen esta situación. Aunque, después de todo, parece que esta iniciativa, junto con otras de todo el mundo, no ha tenido mucho eco en la sociedad. Sacrificar el medioambiente no pasa por ser un gran problema, ahora que nos aborda la crisis económica actual.

Fuente: jardibotanic.org

Foto 1: Pablo Enzo

Foto 2: Pablo Enzo

Foto 3: Pablo Enzo

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